Libros

5 libros que todo mundo malinterpretó (I)

Primero, el papel no arde los 451 grados Farenheit, sino por encima de los 800, y no: la novela más célebre de Ray Bradbury no trata de la censura y de un mundo carente de ideas y de los libros que las contienen. Un sistema en el que la discusión y el debate de la sabiduría convencional es rechazado, y quienes lo practican son sometidos por un cuerpo de bomberos que irrumpe en las casas para, felizmente, quemar sus libros.

En realidad, Brabury concibió su novela como una protesta ante la destrucción de los libros en manos de la televisión. Un medio que Bradbury concebía entonces como un medio inútil que comprimía información vital en simplificaciones que contribuían a disminuir el margen de atención de las sociedades.

Algo curioso si se toma en cuenta que gran parte del interés actual en la obra del norteamericano proviene, precisamente, de la popularidad que le dieron la series y tv movies basados en sus obras y muchas veces escritos por Bradbury mismo.

Pero es así: el escritor de ciencia ficción que predijo las pantallas planas y la realidad virtual odia la tecnología. Y como era de esperarse, además de la televisión, odia a Internet. En una entrevista concedidia a Yahoo le pidió a los internautas que se fueran al infierno (en términos un tanto más crudos).

El hecho es que en una ocasión, en la Universidad de Los Angeles, durante una sesión de lectura de sus obras, cuando los estudiantes le dijeron que admiraban su obra en contra de la censura, Farenheit 451, Bradbury se limitó a salir del auditorio.

Fuente | Cracked