Cine y TV

El estreno de la semana: “Abraham Lincoln: Cazador de vampiros”

Si hay algo que deberíamos admirar del cine norteamericano es su habilidad para burlarse de sus símbolos fundacionales, y el desparpajo con el que logra hacerlo, creando productos que no sólo resultan ingeniosos y divertidos, sino experimentos dignos de análisis y mención. Ese es el caso de esta versión vampírica sobre el presidente norteamericano por excelencia: Abraham Lincon, quien en esta ocasión se va a reconvertir en un cazador de vampiros.

Historia alternativa

Dirigida por Timur Bekmambetov, llega a las pantallas españolas un divertimento que regresa sobre la vida y obra del abolicionalista, interpretado con soltura por Benjamin Walker, quien pasa de ser un defensor de la igualdad entre los hombres del Norte y del Sur, a un cazador de chupasangres. El mejor de la historia, de hecho.

El mérito de este Cazador de vampiros es que, a pesar de partir de una premisa ridícula en extremo, adquiere un tono serio para contar su despropósito, y al narrar con solemnidad, hace a la cinta más divertida.

Cumple lo que promete

Además de la actuación de Walker como un presidente Lincon que nunca pierde la dignidad a pesar del absurdo en el que se encuentra, hay que destacar la precisión histórica que permite introducir dentro de lo fantástico pasajes de la historia norteamericana y el uso (al fin) inteligente del 3D, que hace una de estas cintas uno de los contados ejemplos en donde vale la pena pagar el extra por la tercera dimensión.

Imagen | Imdb