Cine y TV

Actividad Paranormal 3 (Crítica)

Éxito arrasador de taquilla, la tercera parte de Paranormal Activity (Actividad Paranormal 3, dirigida por Henry Joost y Ariel Schulman; escrita por Christopher Landon) ya no cuenta con el buen oficio de Oren Peli (responsable de las dos primeras entregas), pero se mantiene fiel a las premisas de la serie, y este es su principal problema: quienes no hayan visto las parte anteriores es mejor que no se arriesguen, o más bien entenderán poco…

Para los que han disfrutado u odiado las otras versiones, esta precuela (nuevo término que ya debe ser incluido como materia obligada en los cursos de cine) presenta la infancia de las hermanas protagonistas de esta historia de demonios y espíritus chocarreros grabados con cámaras digitales (en este caso, por razones temporales, con cámara de vídeo). De hecho, sigue tan de cerca el espíritu de la franquicia que es utiliza la mecánica que ya comienza a desgastarse: la vida cotidiana de una familia que se descompone ante la irrupción de fenómenos inexplicables (que en este caso, como en las anteriores, se compone de pasos y otros ruidos, movimiento de objetos, aires que no viene de ninguna parte…).

A pesar del aire de “esto ya lo vimos”, la película es auténticamente aterradora: los pequeños susto nos preparan para un final de miedo en alta escala, y de paso se explican algunos cabos sueltos (no todos) dejados en las entregas anteriores.

Actividad Paranormal 3 se remonta a 1988, a la infancia de las hermanas Kristi y Katie, y al origen de su tragedia: un amigo invisible llamado Toby, que vive en una gaveta de su habitación. Ante lo ruidos y sombras inexplicables que se ven por la casa, su padrastro (con un negocio de grabación de fiestas en vídeo) toma la decisión de llenar la casa de cámaras de vídeo para registrar los hechos (una alternativa que ha demostrado ser tan letal como contestar el teléfono o comprobar si el zombi está muerto).

Quienes vayan a ver la cinta movidos por el tráiler, que se olviden: las escenas fuertes del mismo no están en la película. Sin embargo, lo que se ofrece es más sutil, pero más efectivo. Lo mejor: esa idea del padrastro de colocar la cámara del salón en la base de un ventilador, para que se mueva y registre en un arco de 180 grados lo que pasa, aumenta la sensación de impotencia del espectador al escamotearle información. Gracias a este recurso, la escena del fantasma de tela vale toda la película.

  • Rosa ferreyra

    copadaaaaaaaaaaa

  • Chingue

    aburrida , si desde la primera la camara fija podria girar mas de 180, explicaciones absurdas efectos mismos en las 3 peliculas no pasa a ser terror barato

  • Paukiore84

    habia visto peliculas malas en mi vida pero lejos esto es lo peor!!! la vi anoche en el cine y de verdad estaba que me quedaba dormida , plata botada a la basura !°°°°°°°, me considero una adicta del cine de terror , pero esto parecia una pelicual hecha por unos niñitos , de 15 años en su casa !!!!! absurda hasta su final…………….. mas que susto daba mucha risa !!  muy mala no la vean

  • mkdd

    ta malisia

  • Maxi_14

    hola soy maximiliano de san luis ta buena la peli safa

  • juank bregar

    esta lejos de ser una buena pelicula de terror, me refiero al efecto de sonido para dar terror, en una epoca fue bueno para el cine pero ya no y menos de la manera q lo usan aca, en cuanto a su clasificacion no veo porq  un R pues no le llega todavia un PG 13