Cine y TV

Alcatraz: la otra isla de J.J. Abrams

A pesar de que en la nueva serie ideada y producida por J.J. Abrams hay una isla, personas desaparecidas, viajes en el tiempo, números prodigiosos, máquinas y puertas secretas, además de a Hurley en el papel de Hurley, no estamos ante un remake de Lost (Perdidos), la serie a la que Abrams debe buena parte de su prestigio, pero la pregunta es inevitable: ¿Obsesiones de autor o límites creativos?

En 1963, la prisión de máxima seguridad Alcatraz cerró, según la versión oficial debido a los altos costos y al deterioro de La Roca. Según J.J. Abrams todo pasó de otra manera… Y sigue pasando.

En Alcatraz, dos guardias recién llegado a la isla en la Bahía de San Francisco para asumir sus cargos como celadores, se encuentran con que toda la población de la isla (más de 300 presos y 44 guardias) se han desvanecido…

Casi 50 años después, una oficial de la policía de San Francisco se encuentra investigando dos casos relacionados con ex presos de Alcatraz, sólo que los citados se encuentran en la flor de la juventud, y no los 80 y pico de años que deberían tener. Con ese fin, esta honesta Rebeca Madsen (Sarah Jones) contacta al geek experto en la historia de la penitenciaria, Diego ‘Doc’ Soto (Jorge Garcia).

Juntos pronto son alcanzados por uno de los dos guardias que encontraron la isla vacía, el ahora agente del FBI, Emerson Hauser (Sam Neill), quien les ofrece un trabajo (a cambio de no matarlos): buscar y capturar a los presos desvanecidos de Alcatraz…

El piloto, como ya es costumbre en la series donde Abrams tiene algo que ver, abre diversas líneas narrativas y misterios que no tiene la menor intención de cerrar. Sin embargo, el episodio es lo suficientemente atractivo para hacernos caer de nuevo…