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Batido, no revuelto (crítica de "Quantum of solace")

La sombra de Casino Royale se proyecta sobre esta nueva entrega de la saga.

Si “Casino Royale” (2006) marcó un punto y aparte en la saga Bond a partir del cambio de actor y del nuevo enfoque en las historias del agente 007, “Quantum of solace” es una coherente secuela de este nuevo rumbo en el cual se aventura el espia más famoso del MI6.

Es que por primera vez en toda la franquicia de 007 existe una continuación narrativa entre un film y su antecesor. “Quantum of solace” es inevitablemente “Casino royale 2″. La historia toma la posta donde la entrega anterior dejó la acción, con la captura del canalla Mr. White y con el agente 007 empecinado por reconstruir la red de villanos que llevaron a la muerte a Vesper Lynd, la chica-Bond que le robó el corazón en “Casino Royale”. Vengativo y dejando entrever un lado más pasional que frío y calculador, este Bond versión siglo XXI interpretado por Daniel Craig tiene mucho por aprender para llegar a la imperturbabilidad de los Bonds anteriores. Recordemos que “Casino Royale” se plantea como el “inicio” de la carrera de Bond, cuando es promovido al rango de agente doble cero y es por eso que tanto en ese film como en “Quantum of solace” el protagonista es por demás recio, extremadamente violento y es amigo del gatillo facil.

Pero a diferencia de su predecesora, “Quantum of solace” va mostrando a este nuevo Bond el camino. Tras varias reprimendas de M por su salvaje comportamiento al estilo carnicero, Bond va a aprendiendo que la lucha contra el mal no es una campaña de exterminio sino una guerra de inteligencia que no solo se dirime con los puños y las balas.

Y si muchos puristas de la saga quedaron desilusionados con la ausencia de elaborados artefactos de espionaje y el abandono de varios aspectos clásicos de las entregas anteriores de Bond en “Casino Royale”, “Quantum of solace” parece darle un poco más el gusto a quienes van a ver “una de Bond” con la expectativa de encontrar ciertos lugares comunes. Aunque no todos, cabe destacar algunos otros cliches de la saga Bond que esta entrega retoma. Como siempre, las mujeres ocupan un lugar de relevancia dentro de las historias de este agente y si en “Casino Royale” Bond y Lynd hacian un guiño paródico a los bufonescos nombres que suelen tener las chicas-Bond, esta vez los guionistas no pudieron evitar la tentación de bautizar con uno de estos nombres a una de las mujeres del film. La agente Fields que se niega en todo momento a decir su nombre queda al descubierto en la secuencia de créditos finales: su nombre completo es Strawberry Fields como el tema de los Beatles, referencia directa a los ’60 y por ende al inicio de la saga de 007. Otro guiño fuerte al clásico Bond es la muerte de uno de los personajes (no diremos quien para no arruinar la historia) que aparece lleno de petroleo en una cama de hotel, un claro paralelo con “Goldfinger” donde una chica-Bond es asesinada, bañada en oro y luego dejada sobre su cama. Y si bien Craig, a diferencia del film anterior, comienza a hacer uso más explícito del encanto-Bond, tanto “Casino Royale” como “Quantum of solace” deciden dejar de lado por el momento a personajes clásicos como la señorita Moneypenny y el agente Q creador de las elaboradas armas de Bond. Inclusive en la totalidad de los dos films se oye una sola vez la clásica linea “Bond, James Bond” (sobre el final de “Casino Royale”) y las pocas veces que pide su trago preferido nuestro heroe jamás lo hace con su otra linea caracteristica (“Vodka Martini, batido, no revuelto”).

Pese a las objeciones de los más puristas de la saga, Craig comienza a escribir su propia historia dentro del mundo Bond y son varios los espectadores que le dan su visto bueno.

No obstante, cabe destacar que un punto flojo del film es el exceso de vertiginosidad a la hora de filmar las escenas de acción: planos extremadamente breves que solo aportan confusión y no construcción de las escenas de vertigo.

Como último detalle, cabe destacar que el film contiene un mensaje político bastante claro en contra del capitalismo salvaje. No es aleatorio que el guiño hacia “Goldfinger” previamente mencionado cambie oro por petroleo o mejor dicho, el oro dorado de los ’60 por el oro negro del siglo XXI y que gran parte de la acción se desarrolle en Bolivia, un pais del tercer mundo envuelto en una crisis social donde los intereses de los grandes empresarios pugnan contra un gobierno indigena y autóctono.

Con el aire de renovación que le impone un nuevo Bond y ciertos lugares comunes de la saga, “Quantum of solace” es una buena pieza de la franquicia Bond que lleva las aventuras del agente 007 hacia orizontes nuevos con perspectivas aún más renovadoras. Después de todo, si hay algo que está claro a esta altura sobre Bond es que volverá, tal cual como lo anuncia la frase final de la secuencia de creditos de cierre. Así que tranquilos fanaticos que “James Bond will return”.

Puntuación: 7,5 de 10

FICHA TÉCNICA
Dirección:  Marc Foster.
Guión: Paul Haggis, Neal Purvis y Robert Wade
Elenco: Daniel Craig, Judy Dench, Olga Kurylenko y Mathieu Amalric.
Origen: Estados Unidos y Reino Unido (2008).
Duración: 106 min.

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