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‘Cazadores de sombras’ y de fans

Poster 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'El pasado 30 de agosto se estrenaba en España ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’, película inspirada en la primera entrega de la saga de libros juveniles creada por Cassandra Clare. De todas las aspirantes a recuperar el trono cinematográfico del Paranormal Romance esta es la que lo intenta con mejores argumentos. Desplazar el tema romántico del centro de la trama para explicar una lucha de poder en un complejo universo de fantasía repercute en una historia dinámica, entretenida y equilibrada. Sin dejar de ser una más, ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ está lo bastante trabajada como para desmarcarse del montón.

Convertir una saga literaria juvenil en un “fenómeno fan” ha sido visto en los últimos años como la gallina de los huevos de oro para la gente de Hollywood. Harry Potter marcó, por méritos propios, un punto de inflexión en este sentido que motivó sucesivos intentos de conseguir el mismo efecto con ‘Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario’ (2005), ‘La Brújula dorada’ (2007), ‘Las crónicas de Spiderwick’ (2008), ‘Percy Jackson y el ladrón del rayo’ (2010), etc… En la actualidad seguimos en ello, con tintes de ciencia ficción nos llegará el año que viene ‘Divergente’ y, sobretodo, la que parece dispuesta a reclamar el trono dejado por este público, la saga de ‘Los juegos del hambre’ (2012).

Imagen de 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'El efecto del que os hablo tuvo una bifurcación concreta con ‘Crepúsculo’ (2008), que se centraba sobretodo en un público más específico, el femenino, y el tema del romanticismo sustituía al de la aventura. Tanto fue así que inauguró un género literario conocido como Paranormal Romance que, básicamente se trata de historias románticas en la que al menos uno de los amantes es un ser sobrenatural. Vampiros, hombres lobo, ángeles, magos, brujos y espíritus nos han abierto su corazón en un sinfín de libros publicados de los que algunos pocos, como la reciente ‘Hermosas criaturas’ (2013) se han llevado a la gran pantalla con la intención de ser “la nueva Crepúsculo”.

Estos sucedáneos, generalmente atraen a un montón de gente al cine y hacen buena caja, lo que los convierte en un buen negocio que al fin y al cabo, parece que es lo único que importa. Sin embargo su calidad, dejada intencionadamente en un segundo plano, hace que sean pasajeros, olvidables, insustanciales y desde luego cinematográficamente intrascendentes.

Imagen de 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'Cazadores de sombres: Ciudad de hueso’ salía con la etiqueta de ser otra más, otra “aspirante a Crepúsculo” y aunque su intención pueda ir en esa línea, su ejecución me ha sorprendido. De entrada porque rompe un poco con el esquema habitual que cabría esperar y aunque, obviamente hay un chico y una chica que se aman apasionadamente, el contexto de la historia, el trasfondo y el “universo” en el que se ambienta, acaparan tanto protagonismo, si no más, que la propia historia de amor. De hecho, uno de los puntos más interesantes de la trama es que es bastante coral, y aunque hay dos personajes principales, el protagonismo intenta  repartirse entre el grupo de cazadores de sombras, que actúa como un equipo. Los personajes secundarios no son planos y llenos de defectos para mayor lucimiento de los principales, al contrario, están bien desarrollados y en ocasiones son incluso más interesantes que la pareja central. Los triángulos amorosos que aparecen se resuelven rápido. Cada personaje tiene claro hacia quien tiene sentimientos, evitándonos el tedioso debate interno de la protagonista entre un chico y otro en el que otras cintas se basan casi exclusivamente. Además, incluir el factor homosexual en estos triángulos amorosos me parece, cuanto menos, original.

Imagen de 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'Los personajes de ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ huyen todo lo que pueden de los arquetipos. El “mejor amigo” no es marginado y olvidado por la protagonista, y el “guaperas” ni siquiera es guapo. Lily Collins hace pensar con su trabajo que puede tener una carrera como actriz que se fundamente en algo más que su apellido. Su Clary resulta realista y divertida, sin que el espectador desee matarla cada vez que abre la boca. Por su parte Jamie Campbell Bower presenta a un personaje más atractivo por su carisma que por su físico, que se permite ser gracioso o grosero ya que no necesita mantener una pose de romántico atormentado. Jonathan Rhys Meyers aporta músculo actoral con un villano a la altura de la historia.

Destaco también el ritmo de la cinta, que a pesar de durar 130 minutos no se entretiene ni se va por las ramas. Es cierto que da cierta sensación de vértigo, pero personalmente prefiero esta clase de ritmo frenético a que dividan las historias en dos partes en las que la gran mayoría del tiempo no pasa nada. Otra comparación odiosa.

Imagen de 'Cazadores de sombras: Ciudad de hueso'Si me permites una anécdota personal, cuando salí del cine tras ver ‘Harry Potter y la cámara secreta’ (2002) fui corriendo a la librería a buscar el siguiente libro de la saga. La cinta me había dejado con tanta curiosidad que quería saber más, saber cómo continuaba la historia y profundizar en ese universo. No es algo que me pase a menudo, pero me ha pasado en esta ocasión.

En conclusión, ‘Cazadores de sombras: Ciudad de hueso’ es obviamente un producto, dirigido a un público muy concreto con una intención muy concreta. Si no te gusta esa clase de producto o esa clase de género probablemente es mejor que ni te plantees verla. Por el contrario, si disfrutas del género serás capaz de ver como el hecho de ser un producto no implica necesariamente falta de dedicación en su factura, de cuidado por los detalles, y que no todos los productos son iguales.

3 estrellas3

Título original: The Mortal Instruments: City of Bones.  Dirección: Harald  Zwart.  Países: USA / Alemania. Año: 2013. Duración: 130 min. Género: Fantasía / Romance. Estreno en España: 30 de agosto 2013.