Cine y TV

Columbo nos ha dejado

El angustiado esposo de una desequilibrada Gena Rowlands en A woman under the influence, el ángel caído de Las alas del deseo, pero sobre todo el teniente de homicidios Columbo, nos han dejado: Peter Falk murió el viernes debido a complicaciones con la enfermedad de Alzheimer.

Este es el retrato que hizo de sí mismo en la revista Squire.

Sobre su ojo de vidrio. Al principio usé un parche, pero cuando me hice más grande me dieron un ojo de vidrio. Los ojos de vidrio no son como los de plástico, mucho más prácticos, que salieron poco después. Cuando hace calor, el ojo de vidrio tiende a pegarse. Recuerdo que me dijeron que todas las noches debía ponerlo en un vaso con agua. A veces lo hacía, y a veces, de descuidado, lo dejaba sobre mi mesa de luz nomás. Con el tiempo, el ojo de vidrio se empieza a rayar, y hay que reemplazarlo si no quieres que parezca que tienes una terrible resaca.

Llega un momento en tu vida en que te das cuenta de que a nadie le importa un carajo si tienes un ojo o dos.

Sobre su vocación. Cuando le dije a mi padre “Voy a convertirme en actor”, me preguntó: “¿Te vas a pintar la cara y quedar como un imbécil el resto de tu vida?”. Le contesté: así es. El me tendió la mano y me dijo: Buena suerte.

A mediados de los ‘50 mi agente y yo tuvimos una entrevista con Harry Cohn en Columbia Pictures. A Cohn no lo convencía. Dijo algo que al principio no entendí: Joven, estoy preocupado por tu deficiencia. Yo no entendía. Tras un par de indirectas más, lo puso en palabras: “Tu ojo, joven, tu ojo. Me preocupa tu ojo. Señor Falk, por el mismo precio puedo conseguir un actor con dos ojos.”

Sobre su pasión por el dibujo. Me gusta dibujar, la idea de trabajar totalmente solo, solo vos y una modelo, en silencio. El mundo se ha vuelto muy ruidoso. Tengo dos momentos de concentración en mi vida. Uno es cuando el camarero describe los “especiales”, porque es muy difícil oírlo, y porque lo que describe es algo que no existía cuando yo era chico. ¡Las combinaciones son tan complejas! ¡Y el salón es tan ruidoso! El otro momento de concentración es cuando trato de capturar la actitud y la forma de una mujer desnuda o semidesnuda. Es tan satisfactorio tratar de dibujar eso. Y voy a mencionar lo que Michelangelo de dijo al Papa. Cuando el Papa felicitó a Michelangelo por la Capilla Sixtina, la respuesta de Michelangelo fue: “Está todo en el dibujo. El resto lo consigo meándole encima.”

Fuente | Página 12