Cine y TV

Crítica: Atraco

Unas joyas de valor histórico se convierten en el principal dolor de cabeza de un grupo de hombres que intentan encontrar refugio para un importante personaje político del siglo XX en “Atraco”, una co producción argentino española que tiene a Guillermo Francella, Nicolás Cabré y Amaia Salamance como protagonistas

Sinopsis

Landa y Merelo son dos fervientes peronistas que están organizando el arribo de Perón a Madrid luego de su derrocamiento en 1955. Para solventar los gastos de este traslado deciden vender una serie de joyas que pertenecieron a la difunta Eva Perón. Ferrán, un joyero de Madrid, está dispuesto a comprar las alhajas. Sin embargo, cuando las joyas están en su poder sucede lo inesperado: Carmen Polo las ve y quiere inmediatamente hacerse con ellas. El problema es que por ser la esposa de Franco está acostumbrada a no pagar por las joyas. Ferrán, Landa y Merelo organizan un falso robo para que las manos no queden en manos de la mujer de Franco, sin embargo no todo va a salir como estaba planificado.

Ladrones y peronistas

Lejos de construir un estereotipado personaje cómico a los que nos tiene acostumbrados,  Francella le da vida en pantalla a un hombre parco y cuyas convicciones están por encima de todo. Su impronta seria contrasta con la personalidad Miguel, el personaje de Nicolás Cabré que da vida a un joven idealista, pero algo despistado. Peronistas de raza, ambos construyen un dueto que sostiene el film en los momentos en los que están en escena, cuando no, la película cae y se hace un poco más cancina.

De época, con importantes referencias históricas y con una puesta en escena destacada por la reconstrucción que implica una historia de estas características, “Atraco” es una película que vale para conocer el trasfondo de los entramados políticos de mediado de siglo.