Cine y TV

Crítica: Con el Diablo adentro

Tras los pasos de El proyecto de la Bruja de Blair (la cinta que llevó a los cursos de apreciación cinematográfica la noción de “falso documental”) y más cerca de Actividad Paranormal (que ha descubierto todo un filón) llega un nuevo intento en esto del “metraje real”: The Devil inside (El diablo adentro, 2012), una cinta que recupera el terror que nos provocan las posesiones demoníacas, que si bien parte de una interesante premisa (la idea de que El Vaticano mismo oculta casos de posesión al tiempo que tiene una escuela de exorcistas), se cae con un final lamentable.

Habría que pensar lo que hay detrás de la idea del “metraje recuperado”, que en cintas como Rec o Cloverfield más que mostrar al espectador, lo marean, y que en casos como Paranormal Activity se convierten en toda una coartada para una total ausencia de arte cinematográfico. No es que seamos preciosistas, pero pagamos por la entrada, y a ver si van llamando un cámara de verdad para estos filmes.

En The Devil Inside (crónica del viaje de una mujer que intenta recuperar a su madre, acusada de un asesinato tras un intento de exorcismo) la cosa al menos tiene cierto preciosismo, y destaca este retrato de un Vaticano extraño, dominado por demonios, y el aterrador exorcismo a cámara fija que llena el centro del relato: efectivo terror de la mejor escuela. Si bien el final (precipitado) desmerece todo el conjunto…

Por cierto: si eres de los que se ponen nervioso ante contorsionistas, mejor elige otra película…