Cine y TV

Crítica de "Escondidos en Brujas"

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Europa medieval, acentos británicos, una estrella de cine que no supera el metro veinte y un humor entre ácido e infantil son los condimentos de “Escondidos en Brujas” el film protagonizado por la dupla Collin Farrell / Brendan Gleeson.

La historia es sencilla: Ray (Farrell) y Ken (Gleeson) son dos asesinos a sueldo británicos que son obligados por su jefe a refugiarse en la ciudad de Brujas durante dos semanas para no ser atrapados por la policía. No obstante la personalidad de Ray contrasta por demás con el conservado ambiente medieval de la ciudad belga, mientras que la madurez y el espiritu de turismo de Ken está en armonia con el lugar. Estos polos opuestos serán los ejes narrativos de gran parte del film, aunque el conflicto central se basa en el triangulo que componen los dos protagonistas con su jefe Harry (Ralph Fiennes).

Esta tragicomedia moderna encuentra un buen despliegue de gags a partir de dialogos elaborados y de las sobresalientes interpretaciones de los actores principales. Asimismo, el ritmo del film va de menos a más en un increscendo exponencial de velocidad que nos presenta en el inicio de la película toda la calma de una antigua y muy bien conservada ciudad europea que para el final del film se ha convertido en el escenario de varios tiroteos y persecuciones.

Convencional de a momentos y con lapsus oníricos a base de heroina y alcohol, la película es un buen retrato de lo ambigua que puede ser una relación de amistad entre dos sicarios.

Puntuación: 8 de 10

FICHA TÉCNICA
Dirección:  Martin McDonagh.
Guión: Martin McDonagh.
Elenco: Collin Farrell, Brendan Gleeson y Ralph Fiennes.
Origen: Reino Unido y Bélgica (2008).
Duración: 107 min.