Cine y TV

Crítica: J. Edgar

El fundador del FBI tiene su biopic, realizada por Clint Eastwood detrás de cámara y con Leonardo DiCaprio como protagonista. “J. Edgar” es el film que retrata a este personaje histórico, ilustrando algunos polémicos episodios de su vida privada.

No fue un presidente, ni secretario de estado, ni gobernador. Sin embargo John Edgar Hoover fue uno de los personajes más importantes de la historia estadounidense del siglo XX. El film “J. Edgar” de Clint Eastwood es prueba de ello. Nos muestra parte de la vida de este personaje desde sus inicios en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos hasta la creación de la Oficina Federal de Investigación, FBI por sus siglas en inglés, institución que dirigió desde su fundación hasta que murió en 1972, bajo la gestión de ocho presidentes distintitos.

Eastwood describe a Hoover como un muchacho formal y sometido en parte a la avasalladora figura de su madre, aunque también como un ambicioso hombre dispuesto a concretar sus ideales, inclusive cuando estos podían llegar a incomodar a las más altas esferas del poder político.

Narrada desde dos momentos diferentes de la vida del protagonista, la película se detiene bastante en la relación entre Hoover y Clyde Tolson, director asociado del FBI, con quien se sugiere tuvo una relación sentimental.

Correcta desde lo formal (un rasgo característico de la filmografía de Eastwood como director), el film resulta, como la mayoría de las biopics de los últimos tiempos, más atractivo por su interés histórico que por su condición de obra del séptimo arte. No obstante es destacable el trabajo actoral de DiCaprio encarnando a Hoover en diversas partes de su vida.