Cine y TV

¿Qué filmes se pueden beneficiar del crowdfunding?

Hemos hablado de diversos filmes surgidos de las aguas de la financiación colectiva o crowdfunding. Esto es: películas que se filman con la inversión de particulares convocados a través de las redes y de otras plataformas. De hecho, es una forma de la financiación que ahora se ha puesto de moda, y son varios los filmes participativos que podemos encontrar por doquier solicitando “pequeños inversores”. Sin embargo, ¿cualquier filme se puede adscribir a la financiación participativa?

No para todos

A pesar de que parecía que el crowdfunding seria la varita mágica que permitiría a los cineastas olvidarse del siniestro reinados de las productoras y de sus numerosas trabas antes de conseguir financiación, las cosas no son tan sencillas, y la financiación participativa ha demostrado ser efectiva sólo en unos pocos y muy acotados casos.

El hecho de que la más popular de las plataformas de crowdfunding, Kikstarter haya repartido más dinero que el Fondo de las Artes estadounidense (150 millones de dólares contra 146 millones del National Endowment for the Arts), no puede obviar que un 75% de los proyectos de la plataforma no han arrancado en las fechas en las que se propusieron, sin mencionar a las decenas de proyectos que nunca arrancaron.

El tipo de filmes bendecidos por el crowdfunding

A pesar de que hay más de 75.000 proyectos en Kikstarter en espera de financiamiento para ser producidos, todos en una gran variedad de temas y argumentos, el género y naturaleza de los que hallan financiamiento para arrancar es muy particular: documentales en la líneas de Superzi me y The Inconveniente Truth.

Documentales de temática social, ambiental, que se oponen a la sabiduría convencional... Si el filme tiene otro género o temas, la cosa está bastante cruda…