Noche y Gastronomia

Cuatro buenos italianos en Madrid

Italian pasta

La gastronomía italiana ha gozado tradicionalmente de un especial predicamento en España. Desde las cadenas por todos conocidas que trabajan con dignidad el producto en recetas clásicas, hasta las más pequeñas trattorias que buscan recuperar los más auténticos sabores y aromas transalpinos, visitar un italiano es siempre una gustosa opción para una noche de cena.

Os proponemos cuatro buenas opciones en Madrid que creemos no os decepcionarán.

Casa Marco (Gaztambide 6). Estratégicamente situado a dos pasos del Corte Inglés de Princesa, Marco Di Tullio ofrece sabores intensos en su pequeño comedor para no más de treinta comensales. Grandiosos ñoquis a la sorrentina, excepcional provola gratinada y espléndida mozarella acompañada de tomates y aceite. Gustosa tagliata de buey y buenos postres como colofón. Un acierto seguro.

En Trattoría Pulcinella (Regueros 7) todo a remite a Italia. Perteneciente al grupo del mismo nombre, este pequeño comedor en el corazón del barrio de Chueca, nos transporta a la atmósfera de los comedores romanos con sus manteles de colores y las paredes profusamente decoradas por los símbolos del país verdirrojo, desde la Loren hasta Pavarotti. Pastas frescas en la carta y pizzas al horno de leña en un muy acogedor restaurante donde se pueden degustar propuestas enraizadas en la más honda tradición. Grandiosa burrata servida con pimientos y acelgas, buen vitello tonatto y enorme variedad de pastas desde elaboraciones originales hasta las más que correctas recetas clásicas.

En La Tavernetta (Orellana 17), la carta se nutre de las especialidades de la cocina siciliana y corsa. Tiene dos plantas, la de arriba más informal, con una barra donde probar alguno de sus innumerables y muy destacados vinos italianos, y un comedor abajo en forma de cueva, acogedor y sencillo en su decoración. La carta, muy ajustada en sus precios, nos deleita con recetas tradicionales de sabores nítidos y elaboraciones sencillas. Magnífica caponata de verduras y mejillones en salsa para el comienzo, e increíbles pastas originales como los fettuchine con cangrejo.

De los mismos dueños del anterior y situado en el barrio de Chamberí, abrió hace cuatro años Mercato Ballaró (Santa Engracia 24).  Ballaró bucea en la tradición siciliana en un ambiente más cool y tal vez menos auténtico, pero con la misma calidad y originalidad en la materia prima y en sus recetas. Entrantes muy logrados como el carpaccio de corvina sobre pan sardo, crema de trufa y chips de alcachofa, o las habas, alcachofas, guisantes con flores de calabacín y queso stracciatella. Excepcionales y distintos los papardelle con codorniz y queso de oveja -para estómagos sin complejos- y los raviolinis rellenos de pato con corteza crujiente del mismo.