GeneralNoche y Gastronomia

De la Riva: la tradición de las casas de comidas

Detalle plato en de la riva

Mantener la tradición de una buena casa de comidas, es una suerte de milagro en estas épocas de modernidades y gastronomías globales. De La Riva es un sensacional ejemplo en Madrid. Fundada en 1932 por la que era cocinera del que fuera presidente del gobierno Antonio Maura, generación tras generación ha ido manteniendo el antiguo espíritu de dar de comer a la parroquia, inicialmente en base a sencillos guisos y con posterioridad con su apuesta de un tratamiento cariñoso del producto en una concepción sencilla y clásica de los platos y en un trato que se acerca a la de una gran familia ruidosa y repleta de vitalidad.

De la Riva, situada en la calle Cochabamba número 13, en el Norte de la ciudad, en el distrito de Chamartín, es original también en cuanto a sus horarios de apertura pues haciendo honor a su nombre solo abre a la hora del almuerzo, salvo que -novedad introducida en los últimos tiempos-algún evento privado requiera la función de noche.

En la carta, original también es su apuesta por la oferta cantada, por los platos recitados cuan letanía por algunos de sus impagables camareros. Aquí, lo que uno se lleva a la boca depende del género y la temporada, de lo que parece fresquísimo en los mercados, de lo que la experiencia dice que merece cada momento.

Cocina tradicional siempre, que cambia con el devenir del año, aunque algunos clásicos, casi siempre los mejores, tengan presencia fija en la propuesta de De la Riva. Probar sus magníficos mejillones en salsa es imprescindible, una muy buena tortilla muy poco cuajada, o una deliciosa ensaladilla rusa. Gustoso y con ese aroma de guisos eternos es su rabo de toro de generosísima ración, y de toda la vida como de cazuela de abuela esos calamares en su tinta que merecen el mejor de los panes.

A los postres natillas o arroz con leche. A los cafés, la copa y el mus. Que en De la Riva tan importante es la mesa y el mantel, como los amarracos y el órdago. Como casi en ningún sitio.