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De porqué los comics son una adicción

El mundo de las historietas ya ha creado un universo paralelo al de la literatura. Aunque este segundo aventaja al primero por unos miles de años de antigüedad, la proliferación de la narración gráfica en la edad moderna es un hecho innegable de proporciones gigantescas. Inclusive en nuestros días aparecen novedades dentro de un terreno que parece todo explorado. He aquí algunas razones de porqué el comic es un formato exitoso.

Antes de empezar hago la aclaración de que subyace a este análisis la comparación literatura/comic. Por ende cuando lean una frase como “el comic es mas…” se refería a que es más (algo) que la literatura.

Por ejemplo, el comic genera más fanatismo. Esto se puede deber más que nada a dos factores: primero el formato de publicación y segundo a la combinación de artes. El formato de publicación hasta hace un tiempo se limitaba a la pequeña revista, tebeo, folletín, etc. Esto quiere decir que muchas veces para seguir una historia completa hacía falta comprar varias entregas de la misma. Por ende, sin darnos cuenta, el hábito de la colección se formaba solo al consumir estas historias. De ahí el primer rasgo de cariño hacia esas revistitas baratas que otrora se imprimían en escasos cuatro colores. Los formatos de publicación modernos como las recopilaciones en volúmenes no cambian el panorama: ahora en vez de coleccionar miles de revistas, coleccionaremos cientos de libros.

También hablábamos acerca de la combinación ilustración y letras que supone el comic. El dibujo remite obviamente a otra arte, la pintura, aunque también a nuestra más tierna infancia donde dibujas es un hábito que muchos niños comparten y que, a casi todos, se les inculca. La niñez es una etapa bastante feliz de la vida (generalmente): no hay preocupaciones, los juegos ocupan gran parte de nuestro tiempo y nuestros padres se ocupan de tener entretenidos a todo momento para que emitamos llanto alguno. No es casual que las primeras lecturas en las que incursionamos estén plagadas de dibujos. He ahí otro rasgo efectivo del comic: evoca un momento de nuestra vida con gratos recuerdos. Y también logra apelar a nuestro paladar estético mediante los recursos plásticos de sus imágenes. Piensen sino en el lugar de privilegio que han logrado varios ilustradores de comics a los cuales la historia del arte les otorga la misma importancia que algunos pintores. Para citar a algunos de ellos: Jack Kirby (Marvel), Chester Gould (creador de “Dick Tracy”) o, en un plano más latinoamericano, podemos mencionar a Francisco Solano López (ilustrador de “El eternauta”), Alberto Breccia y Joaquín Salvador Lavado (Quino).

Pero si hay algo que le ha dado aires de renovación al género es el formato de las llamadas “novelas gráficas”. Las novelas gráficas intentaron dejar de lado el erróneo prejuicio de que las historietas son un formato narrativo orientado hacia el público infantil o adolescente y lograron llamar la atención de los lectores adultos. Este crédito es para autores como Frank Miller (“300″, “Sin city” y algunas nuevas versiones de Batman), Alan Moore (“Watchmen”, “V de Vendetta”), Art Spiegelman (“Maus”), entre otros.

Y tu, ¿qué opinas sobre el comic? ¿Cuáles son las historietas que leíste de pequeño y las que sigues leyendo hoy día?

Imagen: wiw.org