Noche y Gastronomia

Diverxo consigue la tercera estrella Michelín

Menu of restaurant

El restaurante Diverxo del joven chef David Muñoz recuperó el miércoles para Madrid la tercera estrella Michelín, en una gala celebrada en el Museo Guggenheim de Bilbao. La capital vuelve así a su condición de triestrellada, que había perdido hace 20 años cuando Zalacaín cayó al segundo escalafón de la excelencia gastronómica.

Diverxo, situado en el castizo barrio de Tetuán (C/Pensamiento 18), promueve una cocina de fusión mediterránea, que partiendo hace unos años de claras referencias orientales, ha ido depurando sus propuestas hasta un refinamiento excelso de los arromas, acompañado de una de las más imaginativas cartas de la cocina española. Como en la mayoría de estos restaurantes gourmet, en Diverxo se come sobre menús cerrados en formato degustación que permiten conocer en profundidad toda la propuesta culinaria de este “autor”. Criado en los fogones de templos del comer capitalino, como Viridiana, David Muñoz ha sabido construir una propuesta original y única que ha engatusado a los exigentes críticos franceses.

España sigue de enhorabuena con esta elección tras sumar el año pasado otros dos restaurantes a la máxima categoría culinaria- Quique Dacosta en Denia y Azurmendi en Vizcaya-, y completa así un pódium de ocho locales donde ya residían propuestas tan consolidadas como Arzak o Martín Berasategui.

Desde que Ferran Adrià irrumpiera en el panorama gastronómico mundial con sus rompedoras propuestas desde El Bulli, nuestro país se ha constituido en la principal referencia del buen comer, y prueba de ello fue el reconocimiento este año a El Celler de Can Roca en Gerona como el mejor restaurante del mundo, distinción que cada año concede la prestigiosa publicación Restaurant.

Esta influencia del genio de Hospitalet sigue viéndose hoy en Barcelona con dos afamados locales de su hermano Albert que también han conseguido alcanzar en un cortísimo plazo de tiempo la primera estela, el abarrotado bar de tapas Tickets y el más clásico local 41.

¿No se nos ha hecho la boca agua?