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El asesino serial: una especie en extinción

Para su desgracia, uno de los más originales (usaba una ballesta) y documentados asesinos seriales de la historia, Stephen Griffiths, estudiante de un doctorado en criminología (en donde aprendió todo sobre la técnica para evadir a la justicia y dejar su impronta como serial killer), apenas suscitó el interés de los medios, y su captura sólo mereció una pequeña nota en los diarios. El asesino serial, ese icono del Siglo XXI, ha pasado de moda.

Aunque siguen en actividad, los asesinos seriales ya no viven su gloriosa época, que les valió libros y películas, con el refinado Hannibal Lecter a la cabeza. Una tendencia que se corresponde con el declinamiento de casos reales: en los 80, el número de seriales registrado por el FBI era de 200: entre 1990 y el 2000, bajo a 141. Y en la década pasada sólo fueron 61.

Sí: matar a mansalva ya no es un atajo a la celebridad.

Las razones: mejores técnicas policiales que permiten capturar a un posible asesino serial tras sun primer crimen, las más severas penas, el uso de mejores sistemas de alarma y vigilancia…

Es una buena noticia que ya no podamos encontrar a estos homicidad gratuitos y democráticos… fuera de los DVDs.

Fuente | Slate

Imagen | Zinemaniacos