Cine y TV

El cine español contra El País

Cannes no dejo ningún premio para el cine español, pero sí una de esas batallitas que hacen subir los mares de la tinta, develan el alma marujil de la prensa y la solidaridad de los artistas…

El Cine Espanol Contra El Pais

La cosa empezó por una frase del crítico del diario El País, Carlos Boyero, en la que comparaba la última cinta de Coppola con el peor Almódovar. El manchego no se hizo desear, y desde su blog criticó la cobertura del festival a cargo del diario (se pregunto si no había nadie mejor a quien mandar) y recordó que en Francia lo trataban mejor que en España (en el país galo, asegura el director, sus película producen más dinero, a pesar de que están subtituladas).

El País entonces publicó una carta de su Cómite de Redacción donde tildaban de “ataques descarnados” las palabras de Almódovar, y de paso recordaban todo lo que el diario había publicado sobre Los abrazos rotos, la última cinta del manchego.

Almodóvar no se llamó a silencio, y desde su blog habló de la conspiración de un periodismo cultural que usa su tribuna en beneficio propio, de una crítica (encarnada por Boyero) basada en el prejuicio y en el “alguien me contó”.

Entonces la guerra, como ocurre en cualquier Cruzada, ganó contendientes, y la pelea pasó a convertirse en torneo: Fernando Trueba, Eduardo Campoy, Álex de la Iglesia y más de ochenta firmantes enviaron una carta al diario no tanto para sumarse a Almódovar, como para reclamar por una nota publicada en el contexto de la contienda, en la que se afirmaba que hay demasiado cine español y muy pocas salas para exhibirlo. Y, como fruta del postre, se afirmaba: “igual se hace cine como se cultivaba el lino, para recaudar subvenciones, aunque luego ni se recoja el lino ni se proyecten los filmes”. O para decirlo pronto: que los cineastas españoles se comen nuestros impuestos.

La cosa va para largo. En todo caso, hacemos dos reflexiones al respecto.

La primera es que nos sorprende saber que hay más de ochenta cineastas españoles.

La segunda es que no hace falta leer El Páis para comprobar que Los abrazos rotos es una obra autoindulgente y trillada. Una mala película que no valía tanto escándalo.

Fuentes | Blog de AlmódovarEl País | Carta de Iglesia, Trueba y compañía

Imagen | La cinta de Sueños