Música y Teatro

El derrotero de los Brian Jonestown Massacre

Anton GunAnton Newcombe es, probablemente, el personaje del mundillo de la música más polémico pero también menos conocido. Siempre con un aura de “perdedor hermoso” sobre su cabeza, el problemático compositor y líder de los siempre cautivantes Brian Jonestown Massacre ha vuelto al ruedo durante este año. Y, vale decirlo, no lo ha hecho de la mejor manera. El nuevo disco de su banda, la cual hace y deshace a gusto y antojo, lejos está de lo que alguna vez supo demostrar.

“My bloody underground”, título que parece homenajear a la Velvet Underground y My Bloody Valentine es el pretencioso nombre que lleva la nueva placa que los BJM acaban de editar. Pero, lamentablemente, los sonidos disonantes y desafiantes que los neoyorkinos más irreverentes de la historia llevaron adelante a fines de los 60s y las capas de sonido de la banda Kevin Shields brillan por su ausencia un trabajo falto de inspiración.

Parece curioso como se han agotado las capacidades compositivas del otrora gran Anton Newcombe. Antes sus discos estaban cargados de valentía, calidad auditiva, búsqueda musical y grandes canciones. ¿Ahora? Desidia, desinterés, languidez mal entendida y, para terminar de rematar un disco soso por donde se lo mire, una ausencia total de inspiración.

Anton Newcombe juró solemnemente haberse topado con el fantasma de Brian Jones en su genial disco “Take it from the man” (1996), esa obra maestra que combinaba lo mejor de los Rolling Stones de “Their satanic majesties request” con la suciedad del garage rock americano. Pues entonces tendrá que rogar insistentemente que el espectro del blondo fallecido integrante Stone haga su reaparición para que le indique nuevamente el camino correcto.

Imagen: Dead Bees