Cine y TV

‘El Hobbit: La desolación de Smaug’ y del espectador

Póster 'El hobbit: La desolación de Smaug'El pasado 13 de diciembre llegaba a nuestras pantallas ‘El Hobbit:  La desolación de Smaug’, segunda entrega de la trilogía dirigida por Peter Jackson basada en la novela de J.R.R. Tolkien del mismo nombre, y en alguna cosa más. Precedida por la estupefacción que causó la primera parte, esta continuación mejora ligeramente en cuanto y ritmo y contenido, pero sigue adoleciendo del gran mal de esta obra cinematográfica, su desacertada presentación en tres partes.

Cuando se estrenó ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ (2012), un servidor todavía no era redactor de blogocio, así que no puse por escrito mis impresiones de aquella cinta. Como mi lectura de la segunda parte guarda bastante relación con lo que opino de aquello, creo conveniente dedicar unas líneas a explicarme.

Recibí con una mezcla de desconcierto e incredulidad la noticia de que El Hobbit, una novela de alrededor de 288 páginas (según edición) iba a ser llevada al cine nada menos que en tres películas largas, vamos, lo equivalente a los tres vastos tomos de El señor de los anillos. En aquel momento no entendía como una historia que podía contarse perfectamente en una película, dos si se tomaba con calma, iba a representar una trilogía. Tras verla me di cuenta de la trampa. Seguramente con un poco de avaricia y otro poco de borrachera creativa como adalid en lo que adaptar a Tolkien se refiere, Peter Jackson había optado por: A) Tomarse la narración con toda la calma humanamente posible, llegando a rozar a veces lo soporífero, y B) Aprovechar para contarnos toda una serie de tramas secundarias que sirvan a la vez para expandir su universo el universo Tolkien y como prólogo a su la trilogía de ‘El Señor de los anillos’ (2001-2003). Debo decir con pena que el invento ha salido mal. Si la intención era revivir los años de éxito y locura generados por ‘El señor de los anillos’, Jackson debió haber supuesto que hace falta algo más que una marca y una firma para lograr algo así, pues los fans, al contrario de lo que mucha gente piensa, no son idiotas.

Imagen 'El hobbit: La desolación de Smaug'El formato que podría haber funcionado, y de hecho hay varios ejemplos de ello, en una serie de televisión, racionada y suministrada en capítulos de 50 minutos, no lo hace para una película de 161 minutos, menos para tres. El resultado es una dilatación innecesaria y tediosa de cada una de las escenas, llenas de elementos sin intención narrativa alguna y que, como es lógico, pierden a menudo la atención del espectador. Esto se completa, como decía antes, con una serie de tramas secundarias que, de estar bien entrelazadas con la principal, la complementarían y retroalimentarían, pero en lugar de ello transcurren paralelas y no tienen más intención que presentar acontecimientos de la trilogía posterior, lo cual, dadas las circunstancias, no justifica su inclusión. El encuentro cara a cara de Gandalf con Sauron en un bucle psicodélico de fuego no tiene nombre alguno.

Imagen 'El hobbit: La desolación de Smaug'En defensa de ‘El hobbit: La desolación de Smaug’ debo decir que tiene algo más de ritmo que su predecesora, lo cual era de esperar tratándose del “nudo” y parte central de la historia. La escena de la fuga en los barriles y la confrontación final con el dragón Smaug son buenos momentos de acción y, contra todo pronóstico, el personaje de Evangeline Lily resulta interesante. Probablemente lo mejor de esta saga es y será el trabajo de Martin Freeman (Bilbo) e Ian McKellen (Gandalf), aunque el Bardo de Luke Evans se postula como el héroe de peso que faltaba. Insoportables por pesados, el rey de los Elfos interpretado por Lee Pace y el parlanchín dragón Smaug, al que presta su voz Benedict Cumberbatch.

¿Conclusión? Peter, esto ha sido un despropósito. Generalmente cuando las películas de ‘El señor de los anillos’ han salido en Blu-Ray, han venido acompañados de una edición extendida con escenas eliminadas. Yo propongo que para ‘El Hobbit’ se edite una “edición recortada” de hora y media descartando todas las escenas innecesarias. Ahí lo dejo.

3 estrellas3

Título original: The hobbit: The desolation of Smaug. Dirección: Peter Jackson. Países: Usa y Nueva Zelanda. Año: 2013. Duración: 161 min. Género: Aventuras, Fantasía. Estreno en España: 13 Diciembre 2013.