Noche y Gastronomia

El local de la semana: El Rancho de la Aldegüela en Torrecaballeros

Detalle el rancho

Hay apuestas turísticas y culinarias que son capaces de dar con la tecla de los gustos del público masivo y se convierten en auténticos referentes dentro del territorio en el que se asientan. Lugares que por su buen hacer, su sensibilidad en los detalles, su acertado servicio y su olfato hacia las necesidades de los tiempos, se convierten en auténticos ejemplos de éxito irrefutable.

El Rancho de la Aldegüela, en el municipio segoviano de Torrecaballeros, es uno de estos lugares. Concebido como un espacio multiservicios en el que se asientan un magnífico restaurante tradicional, un bar de carácter informal, un cuidadísimo hotel rural, una posada de menos lustre pero de servicio atento y un par de tiendas de productos ligados a la marca, puede decirse que es una apuesta que crece en su aceptación por el público castellano leonés y madrileño.

El hotel, un magnífica finca tradicional que en el siglo XVII era finca agrícola dedicada al cuidado de ovejas de La Mesta, es espléndido en sus interiores, decorado con inmenso gusto, con referencias en sus zonas comunes y habitaciones a la buena pintura contemporánea, a las piezas artísticas del sudeste asiático y África, devoción del alma viajera de su fundador, al refinamiento sosegado y sin estridencias.

49 habitaciones cuidadas con esmero, donde se respira tranquilidad y sensibilidad. La finca es enorme y posibilita la celebración de bodas, banquetes o eventos de empresa, a lo que se prestan sus variados edificios que permiten albergar seminarios, cursos o simplemente reuniones de trabajo. Sus instalaciones ofrecen una interesante zona de aguas con piscina climatizada, baño turco y jacuzzi así como una piscina exterior de vistas inmejorables y recogida ubicación.

Junto al hotel, hace solo cinco años y al calor del éxito cosechado abrieron un más modesto espacio, La Posada, con habitaciones más funcionales pero de igual aprecio por los detalles y el buen hacer.

En la factura gastronómica, todo son elogios para aquello que dio fama inicial a este Rancho de la Aldegüela a finales de los años 80. Sus magníficos asados de horno de leña se cuentan entre los mejores de la provincia segoviana, y nos ofrecen sus magníficos corderos y cochinillos, siempre tiernos, siempre crujientes, siempre en su punto. Famosos son también sus entrantes de cebolla frita, la mejor que este cronista haya probado en su vida, inigualable fritura de esas ligerísimas tiras de cebolla sin rastro de aceite alguno que llaman a llevarlas a la boca con las manos, como si fuéramos niños.

Mezcla entre clasicismo y modernidad encontramos un recetario que pasea por buenos revueltos y entrantes de toda la vida como morcilla o cremosas croquetas, deleitándonos con ahumados artesanales de la casa y desembocando en buenas recetas de pescado como es el caso de su bacalao o su merluza.

A diario, en La Taberna, ofrecen un menú diario a diez euros que ofrece la buena calidad de la cocina de estos honestos hosteleros segovianos, amén de raciones los fines de semana con una excelente factura.

En resumen, una magnífica historia de éxito basada en el esmerado servicio, la buena calidad de sus productos y el gusto por los detalles.