Noche y Gastronomia

El local de la semana: Feeling Gastronómico

Detalle comedor

Hablábamos el otro día de cómo el muy castizo barrio de Chamberí de Madrid, nos regala siempre magníficas propuestas gastronómicas, habiéndose convertido en lugar de referencia para los aficionados a la buena cocina en la capital.

Hoy viene a nuestras páginas un  joven restaurante madrileño situado en el entorno de la zona de Quevedo y Alberto Aguilera. Se trata de Feeling Gastronómico, alambicado nombre para una apuesta joven que nos deja grandes sensaciones en nuestra primera visita.

Situado en la Plaza del Conde del Valle de Suchil nº 7, este local de estética contemporánea y vocación de atraer a todos los públicos, está comandado por el chef Alfonso Sánchez. Alfonso ha sido discípulo del televisivo Alberto Chicote en sus restaurantes Nodo y Pan de Lujo y de Ricard Camarena, entre otros.

El toque de sencillez en las elaboraciones con guiños a la nueva cocina, así como la garantía de perfectos acabados en  texturas y cocciones, se hereda de aquellos fogones y pervive con nota en Feeling. Concebido como un importante espacio al que hace de antesala un imponente mirador acristalado, Feeling se estructura en dos elementos principales: una gran barra que ejerce de escenario para un gastrobar y el comedor propiamente dicho, con capacidad para hasta cien comensales. La cocina mediterránea es la razón de ser de Feeling. Propuestas alrededor del producto en temporada que conforman una carta que varía según las estaciones o bondades del género.

Consciente de la realidad de los tiempos en que vivimos, en Feeling, aparte de ofrecer la posibilidad de comer a la carta en torno a 40 €, se apuntan  a la moda de disponer de menús degustación a precios razonables, a la posibilidad de probar su excelente cocina sin dejar medio sueldo en el intento. Así nos encontramos con un menú corto de 35 €, bebidas aparte y uno largo de 55 €. Como novedad nos regala la posibilidad de un menú en el gastrobar de unos insultantes 15 €, con los que probar ocho pequeños platos como ejemplo de la propuesta de Sánchez.

Tras un bloody mary de bienvenida, nos reciben con unos destacables aperitivos entre los que nos encanta su muy cremosa croqueta de choco con alioli, su suave alcachofa frita, y una interesante porra antequerana con tomate. Entrantes que se mueven entre opciones menos atrevidas como el tomate semiseco con burrata fresca y los consabidos huevos con patata y trufa, pero que elevan la emoción con sus exitosas sardinas al sarmiento con majao de aguacate y pico de gallo, o con su ecléctica ostra en tempura con crema de ají amarillo, ambos platos de elevada nota. Nos gusta mucho su arroz meloso de coral y carabineros, de fuerte aroma y sabor a mar y su ventresca de atún rojo con piparras, de perfecto acabado y explosión de sensaciones en el paladar.

detalle sardinas al sarmiento

 

En las carnes, aparte del magnífico solomillo de vaca de la sierra de Guadarrama, probamos unas buenas carrilleras ibéricas, melosas en la boca y acompañadas de una sabrosa compota de manzana y un foie fresco con vainilla que nos deja un poco más indiferentes. Buenos postres y un servicio siempre dispuesto a agradar y a trasladar la emoción de esta nueva andadura. Auguramos un buen futuro a este Feeling de grandes hechuras.