Noche y Gastronomia

El local de la semana: Filandón

Detalle de pescados y mariscos

Hace unos meses hablábamos en este blog de la maravillosa insignia gastronómica generada en torno a Pescaderías Coruñesas, un ejemplo de la excelencia en el tratamiento de pescados y mariscos por generaciones de hábiles empresarios leoneses que un día comenzaron a traer al centro de España el maravilloso género de las costas gallegas.

Hoy es momento de hablar del más moderno y epatante local abierto en Madrid bajo el reclamo del fantástico género del proveedor de pescado de por ejemplo, la Casa Real. Una excusa perfecta para coger un vuelo a Madrid y disfrutar de una de las joyas de su gastronomía.

Filandón se concibe como un espacio en el campo dentro de la ciudad. Situado en las afueras de la capital, en la Carretera Fuencarral-El Pardo km 1,9, nos encontramos con un  precioso local donde los espacios arquitectónicos han recibido más de una distinción y donde la creación de ambientes nos permite gozar de un local cálido, elegante y moderno a la vez.

La depuración de las líneas en su diseño, permite la definición de diferentes salas bajo un mismo patrón estético de minimalismo depurado. Paredes en ocre y blanco conjugadas con madera en su punto exacto y un concepto protagonista de la luz natural, que permite que tras sus espaciosas cristaleras sintamos que estamos en contacto con la misma naturaleza.

Armonioso en su creación, la cocina de Filandón responde a los mismos patrones que su puesta en escena. Sencillez y elegancia en los platos, excelencia en el producto, depuración en la técnica, nitidez en los sabores. No hay en la carta y los platos de Filandón un aderezo de más, un acompañamiento que desentone, un tratamiento en la elaboración que chirríe.

La delicadeza es la elevación del producto a la categoría de norma y principal elemento de su oferta. La carta nos ofrece, como no podría ser de otra manera en esta casa, sensacionales pescados.  Lubinas y doradas salvajes, cogotes de merluza o fresquísimos rapes, junto a ese lenguado Evaristo de sabor y tamaño infrecuente, que emociona por su calidad excelsa y su textura perfecta. Elaboraciones sencillas en plancha, brasa o rebozados. Aderezos que no pasan de acompañamientos de ajos suaves o ligeras cebollas que enaltecen el género.

En el marisco, cocciones perfectas y productos insuperables. Navajas, percebes, ostras, grandes cangrejos indomables de las costas norteñas que nos devuelven el puro sabor del mar.

Pero no todo es mar en Filandón. Cortes de carne deliciosas para esa chuleta de vaca vieja que nada tiene que envidiar a los mejores asadores de la capital, buen steak tartar y esos acompañamientos de unas de las mejores patatas fritas que este cronista ha probado en la capital. Aceite, patata y fritura sin más. Sin olvidarnos de la más sabrosa lechuga por estos lares.

Arroces secos que abanderan desde la carta o guisos de puchero como esos callos fantásticos a la altura de nuestros favoritos en Surtopía.

Espectacular para eventos familiares o fechas señaladas en cualquiera de sus salones o en su amplísima terraza ya entrado el verano, Filandón se punta también a la consabida tendencia del espacio infantil para el disfrute de los más pequeños y descanso de los adultos y a la opción de llevarse puesta  a casa toda la excelencia de sus creaciones.

Un acierto garantizado.