Arte

El Pantocrator de Sant Climent de Taüll ve de nuevo la luz

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Tras siglos enterrado en los muros de Sant Climent de Taüll, uno de los hitos de la pintura románica vuelve a ver la luz en su emplazamiento original.

El Pantocrator o Cristo entronizado fue uno de los motivos más utilizados en la pintura románica y, en Sant Climent de Taüll (Lleida), se encuentra uno de sus exponentes más bellos. Y hoy podemos decir con toda propiedad un se encuentra en presente, ya que pese a haber sido trasladado al Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) en los años 20, los restauradores han conseguido sacar a la luz la impronta del Pantocrator.

En un proyecto conjunto de la Conselleria de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el programa “Romànic obert” de la Fundación La Caixa, varios restauradores han trabajado durante meses en un minucioso plan que ha conseguido devolver el Pantocrator a Sant Climent de Taüll o, al menos, su impronta. Al utilizar la técnica al fresco, el artista anónimo del siglo XII que realizó tan majestuosa obra, no sólo aplicó una capa de pintura superficial, sino que esta impregnó la base de mortero sobre la cual pintaba. Por eso, al arrancarse las pinturas en los años 20 para llevarlas a Barcelona, quedó su impronta, escondida desde los años sesenta por una copia en yeso instalada por el MNAC y que ahora ha sido retirada para dejar a la luz la original.

Ahora, al visitar esta iglesia consagrada en el año 1123, que es todo un tesoro del románico catalán, podremos ver in situ la mayoría de pinturas originales, y hacernos una idea de la gran calidad que se llegó a conseguir en este conjunto. Desde la bóveda del ábside, el Pantocrator seguirá recordándonos, con su mirada entre temible y solemne, que es el dueño y señor de Sant Climent de Taüll.

  • Aida

    Pues alegro que se recuperen estos hitos de la pintura románica.