Arte

“El surrealismo soy yo”

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Cada mañana, cuando me levanto, experimento una exquisita alegría, la alegría de ser Salvador Dalí; y me pregunto entusiasmado ¿qué cosas maravillosas logrará hoy este Salvador Dalí?”. El pintor, el personaje, el artista, uno de los mayores genios del arte contemporáneo. Todo eso fue Salvador Dalí. Es difícil establecer un punto intermedio: o apasiona o crea rechazo. Y no sólo por su arte, sino por lo que fue y por todo el mito que se creó en torno a su imagen. Todo lo que hizo Dalí estaba calculado para sorprender, impresionar y divertir, incluido su aspecto. Fue un artista de performance que rompió los esquemas del arte y años después sigue sorprendiendo, tanto a los anti como a los pro Dalí.

Por desgracia, sus obras maestras están desperdigadas por varios museos en el mundo: desde el MoMA de Nueva York, pasando por el Museo de Arte de Filadelfia y, por supuesto, el Teatro-Museo de Dalí en Figueras, hasta el Reina Sofía y el Museo Nacional de Arte Moderno del Centro Pompidou. Pero la buena noticia es que todos ellos se han unido para crear una retrospectiva única, quizá la más importante que se haya montado nunca en torno a la vida y la obra del artista.

El bombardeo de obras de arte está asegurado: El Gran MasturbadorLa tentación de san Antonio, El espectro del sex appeal, Premonición de la Guerra Civil, La metamorfosis de Narciso…  Y así hasta 200. Solamente por ver en directo La Persistencia de la memoria, que sale del MOMA por primera vez, merece totalmente la pena. La exposición viajará primero al Centro Pompidou, donde permanecerá hasta el 25 de marzo. A partir del 23 de abril, tendremos la gran suerte de poder visitarla en el Museo Reina Sofía de Madrid. Una cita totalmente imprescindible.