Cine y TV

‘Elysium’ – Rebeldía contenida

Póster 'Elysium'El pasado 16 de agosto llegaba a las carteleras de cine ‘Elysium, la segunda película de Neill Blomkamp, el director que nos deslumbró con ‘Distrito 9′. Su primera incursión en el mundo de las superproducciones ha generado una cinta correcta, solida argumentalmente y visualmente estimulante, que sin embargo se sube al carro de un modelo de éxito en detrimento de la  singularidad que se le esperaba.

Procedente del ámbito de los efectos especiales y bajo el amparo de Peter Jackson, Neill Blomkamp tuvo la oportunidad de firmar su primer largometraje con ‘Distrito 9′ (2009). Nos presentó una película atípica en todos sus aspectos. Desde el protagonista hasta el argumento, pasando por la forma de estar filmada o el escenario, todo era poco común. Hubo opiniones diversas respecto a ella, sin embargo quedó bastante clara la idea de que se trataba de un film muy personal, diferente, una rareza. En los momentos de crisis creativa que se están viviendo actualmente en Hollywood, una película con estas características es un bien escaso y no es extraño que Blomkamp consiguiera todo el poderío económico de la industria para su segundo largometraje ‘Elysium’.

Imagen de 'Elysium'El argumento de la película nos presenta un futuro, ambientado en el año 2159, en el que la superpoblación y el agotamiento de los recursos naturales han convertido todo el planeta en una prolongación del tercer mundo. Los ciudadanos más adinerados viven en una estación espacial en forma de estrella que se encuentra en órbita y se llama ‘Elysium’. La ciencia médica de la época ha encontrado solución a cualquier tipo de enfermedad, pero está solo al alcance de los ciudadanos de Elysium. Necesitados y hambrientos, cada día muchos habitantes de la tierra intentan acceder ilegalmente a la estación espacial, pero son repelidos por las fuerzas de inmigración coordinadas por la Secretaria Delacourt. Cuando Max, el protagonista de la historia, se ve afectado por una enfermedad terminal, se lanzará en un intento desesperado por llegar a Elysium para poder curarse. No obstante, en su plan para salvar la vida topará con una revelación que puede cambiar el destino de toda la humanidad para siempre.

Generalmente suelo ser especialmente crítico con la faceta argumental de las películas. No me gusta que se trate al espectador como a un tonto, que se le presenten incoherencias, inverosimilitudes, plagios o situaciones de pura vergüenza ajena. Lamentablemente el Hollywood de hoy en día está tan plagado de este cáncer que, aunque parezca mentira, encontrar una película correcta (no digo perfecta) a nivel argumental ya es casi motivo de celebración. Con ‘Elysium’ me ha pasado esto. Creo que el argumento, dentro de lo que cabe, es coherente, los personajes están bien definidos y actúan con sentido, el ritmo es el adecuado y no se advierten carencias importantes. Es difícil que salgamos del cine abochornados, decepcionados, con el ceño fruncido. Nos han contado una historia y nos la han contado bien.  El problema está en que ‘Elysium’ es conformista, no intenta ir más allá. Blomkamp no persigue la singularidad y rareza que dieron tanta personalidad a ‘Distrito 9′.

Imagen de 'Elysium'Es cierto que el argumento esconde tintes entre líneas (o no tanto) de crítica social. Retrata con claridad el desigual reparto de la riqueza, la desigualdad de oportunidades respecto al tratamiento médico de enfermedades y especialmente el tema de la inmigración, no en vano la mayor parte de los ciudadanos de una deprimida Los Ángeles son de origen latino. Sin embargo, esta crítica incómoda tan personal se va diluyendo por momentos a la vez que la historia se va volviendo típica, impersonal, mecánica. ‘Elysium’ es, sobre todo desde la mitad hasta el final, una lucha del bien contra el mal en la que el protagonista está llamado a ser “el elegido” que salvará al mundo y derrotará al villano. El carácter intimista, personal, introspectivo pasa a un segundo plano. Lo que le daba singularidad a ‘Distrito 9’ desaparece en ‘Elysium’ quizá como un excesivo peaje para Blomkamp a cambio de jugar “en primera”.

Imagen de 'Elysium'Dejando el tema argumental de lado, es cierto que la mano del director se nota sobre todo en lo que mejor sabe hacer, el apartado visual. En ‘Elysum’ disfrutamos de escenas de acción y combate que son en ocasiones puros experimentos visuales. No os perdáis como se desdibujan las siluetas de los actores cuando se mueven en el asalto al deslizador caído. Toda la parte de efectos especiales, diseño de estructuras, naves y androides es una delicia. Es imposible no enamorarse de unos robots que, gracias a los avances en la captura de movimiento, se mueven como auténticas personas.

Imagen de 'Elysium'Del apartado actoral debo decir que, aunque Matt Damon no hubiera sido mi elección para el papel protagonista, su trabajo es sentido y creíble, así como el pérfido personaje de Jodie Foster y la sorpresa de Sharlto Copley, el Wikus Van De Merwe de ‘Distrito 9′ que repite junto a Blomkamp y va ganando protagonismo a medida que avanza la cinta.

En conclusión, ‘Elysium’ es una película bien hecha, cosa que tal y como está el panorama no es algo nada frecuente ni menospreciable. Visualmente impresionante, con ritmo y consistente. Da pena que en muchos aspectos haya apostado sobre seguro en lugar de arriesgar un poco y que se conforme con relucir en lugar de brillar.

4 estrellas4

Título original: ‘Elysium’. Dirección y guión: Neill Blomkamp.  País: USA. Año: 2013. Duración: 109 min. Género: Ciencia-ficción, acción. Estreno en España: 16 Agosto 2013.