Libros

En México puedes ser presidente sin haber leído

El fin de semana pasado la nota más comentada por la medios acerca de la FIL (Feria Internacional del Libro de Guadalajara), que se lleva a cabo en esa ciudad mexicana, no fue la presentación de alguna novedad editorial, ni las iluminadoras palabras de algún autor sobre las certidumbres del corazón humano, ni el jugoso contrato conseguido por alguna nueva luminaria de las letras hispanohablantes. No, la nota la dio el candidato a la presidencia mexicana por el Partido de la Revolución Institucional, y su incapacidad para citar los títulos y autores de tres libros que lo hubiesen marcado su vida.

El periodista de El Mundo que realizó la sencilla pregunta no se imaginó la caja de Pandora que estaba por abrir, pues Enrique Peña Nieto (ungido por los medios mexicanos como el próximo presidente de su país) alargó la respuesta por cinco minutos, en lo que reconoció la lectura de la Biblia (aunque no la terminó), confundió la obra del novelista Carlos Fuentes con la de un historiador, y terminó por declararse fan del bestselleriano Jeffrey  Archer.

El fiasco, recogido por notas en todo el mundo (en Francia le llamaron el “Justin Beaber mexicano”), se reviste de una mayor ironía si se considera que Peña Nieto se encontraba en la presentación de un libro de su autoria, un volumen a lo largo del cual se citan a decenas de autores.

¿Es posible ser presidente de más de 80 millones de mexicanos sin haber pasado por un curso de literatura? Eso parece… Peña Nieto estaría por romper la marca de George Bush, quien reconoció que sólo necesito de leer un libro para convertirse en mandatario.

  • dino

    Y en España también. Suárez creo que presumía de no haber leído un libro