Excursiones y Aventura

Escapadas culturales: Mallorca

Catedral de Palma

Puede que se considere un destino turístico exclusivamente veraniego y de playa, pero la isla de Mallorca tiene mucho más que ofrecer.

La isla de Mallorca tiene una historia muy amplia, que se remonta al 3500 a. C.. Conquistada en el 126 a. C. por los romanos, que decidieron hacerse con el archipiélago porque era la base de los piratas que los asaltaban constantemente en el Mediterráneo. Dos años tardaron en someter a los mallorquines, que disponían de un arma efectiva, la honda. Sin embargo, los honderos mallorquines fueron incorporados a la legión y tuvieron un papel importante en la conquista de la Galia por Julio César.

Mallorca en esta época del año ya puede ser un destino de playa si el día es soleado, pero si la visitamos ahora no podemos dejar de vistar Palma: su Catedrál gótica es asombrosa, y la ciudad dispone del único castillo circular que existe, el famoso Castillo de Bellver, desde el que, además, se dispone de unas vistas impresionantes de la ciudad y la bahía que la alberga. En el norte de la isla, a la que podemos acceder con un tren de madera, increíblemente bien conservado, podemos visitar Sòller, delicioso pueblo lleno de historia, y en el cual podemos coger un antiguo tranvía que lleva a Port de Sòller, un precioso enclave donde tomar un aperitivo junto al mar o darse un refrescante baño.

En el norte también está el pueblo de Valldemossa, cuya Cartuja acogió en 1838 a Chopin y a su compañera sentimental George Sand, y que conserva objetos y hasta un piano del genial pianista y compositor polaco. En el este de la isla, dejando atrás Manacor y sus fabricas de perlas, están las principales cuevas, las del Drach y las de Hams, que impresionan por sus salas de estalagtitas y estalagmitas convenientemente iluminadas.