Cine y TV

Fin de la cuarta temporada de Breaking Bad

Este fin de semana llegó a su fin la cuarta temporada de Breaking Bad, con ciertas revelaciones sobre el carácter de nuestro maestro de química favorito que van a cambiar para siempre la forma en que vemos esta serie, que el año próximo entrará en su quinta y última temporada.

[SPOILER ALERT] Y es que el enfrentamiento entre Walter White (Bryan Cranston) y Gus (Giancarlo Esposito), con Jesse ((Aaron Paul) en medio, llegó a un punto sin retorno desde el inició de esta cuarta temporada.

En ella vimos la destrucción de la amistad de Walter y su antiguo alumno gracias a la paciente manipulación de Gus, que llevó a Jesse a creer que era parte esencial del grupo de sicario de Los Pollo Hermanos. Hacia los últimos episodios, el destino de Walter parecía sellado: Jesse logró pasar la prueba en el cruento enfrentamiento con el cártel mexicano, demostrando que podía convertirse en el “cocinero jefe” y ganando la confianza de Gus.

Tras la golpiza que Jesse le propinó a Walter, y la amenaza final de Gus en el desierto, y sin el dinero que necesitaba para darse a la fuga -cedido por Skyler ( Anna Gumn) a su antiguo jefe-, el ex “cocinero” de Gus parecía a punto de la liquidación, pero…

El último episodio de esta cuarta temporada, el número 13 e intitulado “Face-off” (“Desenmascaramiento”) ofrece, sin duda, vueltas de tuerca de las que será imposible regresar.

Walter ha vendido su alma al diablo en aras de su sobrevivencia: cualquier línea moral y ética ha sido rebasada, tal y como se comprueba en la última imagen que se nos muestra de su jardín.

Gané”, le dice Walter a Skyler, y la gran pregunta es: “¿Qué?”.