Cine y TV

Fin de la segunda temporada de Sherlock

“Sin aliento” es la mejor calificación que se puede hacer del estado en que se cae mientras se ve el último episodio de la segunda y muy breve temporada de Sherlock, el update a la época actual que la BBC ha hecho sobre la creación de Arthur Conan Doyle.

Y es que para este tercer y último episodio de la tercera temporada, Sherlock ha reservado (como hiciera al final de la primer temporada) un encuentro entre el detective y su verdaderamente siniestra némesis: Jim Moryarty. Por lo menos para quien esto escribe, la escena de Holmes entrando a la azotea de edificio donde tiene lugar el encuentro final a ritmo del Staying Alive de los Bee Gees será indelible para que piense en el detective.

El encuentro, cocinado lentamente en los cinco capítulos anteriores, no deja indiferente en este episodio de suprema hechura, donde la lúcida locura de Moryarty (interpretado con aterradora solbvencia por Andrew Scott) opaca a un Sherlock que será destruido hasta las bases mismas de su humanidad. Así es: “el consultor criminal” tenía razón al decirle que lo iba a quemar.

Amargo y trepidante, The Reichenbach Fall es una adaptación libre del más célebre episodio de Sherlock Holmes, The final problem, en el que Conan Doyle planeó liquidar al detective a manos de Moryarty. Los lectores no lo dejaron, y se vio obligado a plantear que Holmes falsificó su propia muerte.

No será una sorpresa para el espectador que eso mismo ocurra en la serie. La pregunta entonces es: ¿Cómo van a desmentir lo que hemos visto?

Tendremos que esperas hasta el 2013 para saberlo.