Cine y TV

Four Lions

Cuatro Leones (Christopher Morris, 2010) es la desventurada historia de una célula terrorista islámica en Londres, y sus intentos por dar un golpe definitivo contra la sociedad que ha impuesto al mundo al Chef Ramsey y a McDonalds. Que el planteamiento de tantos thrillers descafeinados y de buena parte de las políticas de seguridad mundial sea el centro de una comedia (una de las mejores comedias de los últimos años) hace de Four Lions una verdadera joya. (Incómoda, sin duda.)

¿Es posible reírse del terrorismo y al mismo tiempo exponer una lúcida reflexión sobre la situación de los emigrantes islámicos en una sociedad que repelen y les repele?
En Four Lions lo es, y con dosis de un humor inteligente que se combina con escenas de una sutileza deslumbrante .

Y es que la historia de estos terroristas con más mala pata, que no se terminan de decidir si lanzan una parvada de cuervos con bombas sobre Londres o vuelan una mezquita, tiene momentos de trazo grueso (la escena con la pobre oveja) y otros realizados con fino escalpelo: esas donde vemos la convivencia de una familia, con un padre amoroso y esposo que trata a su mujer con igualdad, que discute, alrededor de la mesa familia, la jidah que le hará volar por los aires con los infieles como si hablasen de la comida del próximo domingo.

Claro que los sistemas de inteligencia que combaten al terrorismo no se libran: un francotirador que dispara a la persona equivocada asegura: “Él era el blanco porque le disparé”.

Imagen | Global Comment