Libros

Gabrielsson afirma haber participado activamente en la escritura de "Millenium"

Recientemente habían comenzado a sonar rumores acerca de la autoría de la trilogía “Millenium”: ¿fue el fallecido Stieg Larsson su creador o fue su compañera Eva Gabrielsson? La “viuda” de Larsson afirmó a la revista alemana Stern que participó activamente de la escritura de la trilogía junto a Larsson.

Eva Gabrielsson nunca contrajo matrimonio con Stieg Larsson, sin embargo fueron compañeros sentimentales durante más de 3 décadas y tal parece ser que también compartían el oficio de escribir. Porque recientemente Gabrielsson admitió que participó activamente en la escritura de “Milleniuem”: “Cuando leo los libros, a veces me resulta difícil distinguir qué era exclusivamente de Stieg y qué era mío, tanto en estilo como en contenido“, asegura.

Gabrielsson hizo esas declaraciones en ocasión del anuncio de un libro en el que contará intimidades de su relación con Larsson, quien muriese a los 50 años, antes de conocer el éxito editorial en el que se convertiría su obra. El nuevo libro de Gabrielsson llega después de varias disputas entre ella y la familia del escritor por los derechos de autor de la trilogía. “Tras su muerte, el padre y el hermano de Stieg me trataron como si no existiera, especialmente cuando los libros empezaron a venderse. […] Con una excepción: cuando más tarde temieron que guardaba un cuarto volumen, me ofrecieron regalarme la otra mitad de nuestra vivienda en propiedad, que había pagado Stieg“.

Gabrielsson rechazó una oferta de la familia por dos millones de euros y a su vez afirmó la existencia del cuarto libro, del que había unas 200 páginas, pero se encontraba en la notebook de Larsson que misteriosamente desapareció.

Gabrielsson finalmente aseguró que nunca contrajo matrimonio con Larrson ni firmó de forma conjunta las obras debido a que él, en su oficio de periodista, había escrito varios artículos sobre extremistas de derecha y no quería el nombre de ella se asociara al de él, debido a varias amenazas que había recibido.

Fuente: Revista Ñ | Imagen: laislatuerta