Música y Teatro

Grandes discos del garage: The Fleshtones – Roman Gods

Grandes Discos Del Garage The Fleshtones Roman GodsEl garage rock es un género que, podría decirse, es el resumen perfecto del grito primal del rock and roll. Salvajismo, actitud, riffs efectistas, sensualidad y canciones para mover los pies son sus puntos centrales e ineludibles. Pero tampoco han sido los únicos puntales que ha tenido -y tiene- un estilo de música que ha sabido nutrirse también de otras fuentes para llevar al rock como estandarte de crudeza pero aceptando variantes y matices que, indudablemente, han sabido catapultar a algunas bandas garageras como puntos de referencia. Una de ellas, indiscutidamente, son The Fleshtones, un grupo neoyorkino que, a la postre, terminó siendo fundamental en eso del primer revival del garage, allá a finales de los 70s.

The Fleshtones, liderados por el carismático y talentoso Peter Zaremba, consiguieron erigirse en todos unos íconos de su generación, aunque su alcance nunca terminó de tener tanta repercusión como la que tal vez sí tuvieron otros compañeros como los Fuzztones. Pero si hay un disco fundamental dentro de ese revivalismo garagero que se dio a finales de los 70s y principios de los 80s, ese es el “Roman Gods” de los Fleshtones. Era el año 1982 y todavía las sombras en la “Gran Manzana” de la generación de los 70s se hacía presente de una forma u otra, aunque la escena de rock iba tomando un prisma decididamente más experimental y hasta académico por momentos. Los de Zaremba no cuajaban en esos parámetros: solo querían tocar un poco de ese rock and roll que tanto les gustaba.

En “Roman Gods” hay todo lo que un fan del garage puede llegar a necesitar. Riffs punzantes y bien deudores de la generación original del garage punk, actitud a raudales en manos de un frontman cautivante, referencias veladas en todas las instrumentaciones a esos maravillosos Seeds, Chocolate Watch Band o Count Five que poblaron los 60s, pero también con mucho soul y rhythm & blues flotando por las venas. Los Fleshtones no estaban para cambiar el mundo de la música con su originalidad, estaban para aportarle un poco más de seducción al rock, pervertirlo para convertirlo nuevamente en un instrumento de diversión en una época y un lugar que estaba poniendo sus ojos sobre otras tendencias.

The Fleshtones formaron en “Roman Gods” un disco de garage que roza la perfección. Canciones irresistiblemente cadenciosas como “The Dreg”, “Hope come back” o “Shadow-line”, posibles hits en un mundo perfecto, muestran una cara de la banda que hablaba a las claras de la capacidad compositiva del grupo. Pero también en ese disco había otro costado, uno que exhibía a The Fleshtones como un grupo educado más allá de los patrones del salvaje rock and roll: ese final a puro groove que tiene el álbum con “Chinese kitchen”, “Ride your pony” y la canción que da título a la grabación terminan por refrendar que The Fleshtones eran mucho más que un mero grupo de garage. Eran uno de los mejores dentro del género.

httpv://www.youtube.com/watch?v=4xPEF28DI7E

Fuente: Iron Leg | Imagen: TheP5