Cine y TV

Hellboy II: el doble delirio

Hellboy Ii El Doble DelirioHellboy era un cómic escrito y dibujado por Mike Mignolla, publicado en los 90 por Dark Horse, y que rendía homenaje al imaginario de Lovecraft (y si no sabes quien es Lovecraft, probablemente deberías leer más).

Se trataba de la historia del hijo del mísmisimo diablo adoptado por una organización secreta de los Estados Unidos que combatía a una mezcla de neonazis y ocultistas.

En el 2004, Guillermo “El Laberinto del Fauno” Del Toro adaptó a l,a pantalla grande un remix de los primeros números de la historieta. El resultado fue otro notable ejercicio visual del mexicano, destacando el notable físico de su actor fetiche, Ron Perlman, quien ajustó casi sin maquillaje al aspecto de este demonios adolescente con mano de piedra, adicto a las comedias musicales, los gatos y las sodas, y que según las profecías será el culpable de la destrucción de la Tierra.

Del Toro ha estrenado la segunda parte de Hellboy (The Golden Army) y ha decidido ir más lejos en la implementación de su universo visual en lo que se podría calificar sin temor a equivocarnos como el más grande derroche de gomaespuma en el cine desde los muppets.

Para contar una historia de aparatosa sencillez (el rey de los elfos necesita una corona para despertar al invencible ejército dorado del título), Del Toro recurre al imaginario de su última y goyarizada obra “El laberinto del Fauno” y llena el cuadro de criaturas deslumbrantes en su ejecución (el ángel ciego con alas en las ojos es una maravilla) en una atmósfera que, desgraciadamente, termina por saturar al fan más irreductible.

Hellboy II es un doble delirio. Por una parte, debido a su barroquismo visual (que contrasta con la economía de recursos y los fuertes claroscuro de la pluma de Mignola) y por la otra al desarrollo de su trama, en la que todo prodigio es posible, y cuya suma nos reduce a la modorra. Un relato avanza y nos emociona por los obstáculos a los que se enfrentan los protagonistas. La magia (el deux ex machina modermo) salva todos esos inconvenientes que en otros tiempos eran resueltos con fuerza y zagacidad.

Otro tema son las peleas. Hay por lo menos una cada diez minutos, como si el director (o los productores) temieran que la joven audiencia perdiera el interés si no hay karatazos y sables de por medio. En Hellboy II se pelea por todo y a todas horas, y aunque las escaramuzas estén presentadas por el preciosismo visual que ya es la marca del futuro director de The Hobbit, no pueden ocultar lo gratuito de la mayor parte de ellas.

Donde Hellboy II funciona mejor es cuando se detiene y muestra la personalidad intemperante y tierna de su protagonista. De hecho, al final, la película se permite respirar, y las últimas tomas están dedicadas al rostro sonriente del demonio tras recibir la gran noticia que todo hombre desea y teme…

Hellboy II: El ejército dorado se estrenó en España el viernes pasado.

Imagen | Teaser Trailer