Bienestar

Homeopatía, la medicina de la naturaleza

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La homeopatía clásica se define habitualmente como el sistema médico basado en el uso de cantidades diminutas (inifinitesimales) de sustancias naturales que en grandes dosis producirían síntomas parecidos a los de la enfermedad que está siendo tratada. Aunque en algunos países es la medicina ordinaria, hasta hace unos años no era algo común en Europa. Hoy en día, cada vez son más personas las que utilizan los medicamentos homeopáticos, ya sea como preventivo o como paliativo.

Las características fundamentales de la homeopatía son: prevención y alivio. Por ello estos medicamentos son eficaces tanto para tratar los síntomas en enfermedades agudas, en las que además son muy rápidos, como la cefalea, la gripe o la diarrea, pero también pueden ayudar a reducir los síntomas en enfermedades crónicas como el asma o la dermatitis atópica.  Además, resulta eficaz para prevenir enfermedades que tienden a repetirse, como la cistitis, y puede reducir los síntomas premenstruales más frecuentes.

Antes de iniciar cualquier tratamiento, es muy importante consultar con profesionales, ya sea en un centro especializado en homeopatía o en un centro de salud habitual, donde muchos médicos ya están recetando estos medicamentos como complemento. La mayoría de farmacias cuentan también con un apartado de homeopatía, por lo que el farmacéutico también puede ayudar a decidir cual es el mejor tratamiento.

Estos medicamentos son aptos para todo tipo de paciente, pues además de no tener efectos secundarios, tienen un sabor dulce y agradable, algo muy bueno para que los niños las tomen. No obstante, pese a todas sus ventajas, cabe recordar que no sustituyen a los medicamentos tradicionales, sobre todo en enfermedades graves. Eso sí, pueden ayudarnos, en gran medida, a prevenir el malestar.

  • Daniel

    Excelente articulo!