Cine y TV

Into the Abyss: Herzog y la pena capital

Aún nos reponemos del último documental de Werner Herzog (La cueva de los sueños olvidados, sobre Chauvet, una caverna en Francia con el grupo de pinturas rupestres más antiguas que se ha encontrado), y el cineasta alemán nos endosa otro gancho en el centro de nuestra humanidad: Into de Abyss (En el abismo), un documental sobre la pena de muerte en los Estados Unidos.

El filme se centra en entrevistas con  Michael Perry, acusado de asesinar a tres personas, una semana antes del cumplimiento de la sentencia en una prisión de Texas; Herzog recoge las palabras de su cómplice (en cadena perpetua), de los familiares de las víctimas, de policías que le ayudan a reconstruir el crimen y con el antiguo encargado del Corredor de la Muerte donde, finalmente, Perry fue ejecutado.

Una especie de A sangre fría, pero a diferencia de Truman Capote, el ojo de Herzog detecta (o provoca, ya no lo sabemos) extraños vínculos, una realidad bajo la realidad, una especie de campo de fuerza del mal y de la vida que subyace bajo los hechos, y parece tirar de todos los involucrados hacia un sino trágico.

De manera que lo inusual se cuela y se muestra en pleo en el documental de Herzog, creando un fresco sobre la pena capital en donde parecería que hay más fuerzas de las que creemos involucradas en su debate.

Y de ese modo vemos el auto por el que tres personas murieron y en cuyo interior crece un árbol; vemos el rostro infantil de Perry, el asesino, sonriente a una semana de morir, y escuchamos al ex encargado del Pasillo de la Muerte (en el retiro tras el día en que asistió a la ejecución de una mujer) realizar una encendida defensa de todas las vidas… en nombre de los pájaros.