Noche y Gastronomia

Juan Y Pínchame: una agradable sorpresa en Madrid

Interior Juan y Pinchame

En Madrid siguen existiendo muy agradables sorpresas gastronómicas en pequeños locales donde el cariño con que se trata al cliente, el gusto con el que se cuida el producto y la sensibilidad con la que se cuentan las cosas son norma de la casa.

En la gastronómica calle Ponzano , ataviada por maravillosos restaurantes como Sudestada o sugerentes propuestas como el nuevo templo de la pizza gaucha Picsa, hemos descubierto un pequeño negocio llamado Juan y Pínchame, en el número 93, que puede presumir de poner todo su cariño para ofrecer a sus clientes opciones más que sugerentes.

Este bar-restaurante que juega con la mezcla entre el nombre de ese acertijo de nuestra niñez y su oferta de pinchos, es un pequeño espacio con una decoración más que ecléctica; donde las butacas, sillas y mesas no repiten ni en estilo ni materiales y donde se crea un lugar agradable aunque de difícil clasificación.

Su oferta gastronómica va desde buenos pinchos hasta un excepcional menú del día con comida siempre casera a cargo de Víctor Garriga, un joven chef curtido en los fogones de Coque y que hace del horno el instrumento principal de un local donde nada se fríe y todo resulta sabroso y a la vez ligero.

Encontramos una carta pensada para compartir entre la que destaca su insuperable jamón ibérico con pan de cristal, su muy buena tabla de solomillitos o sus excepcionales matrimonios de anchoas y boquerones.

El cariño con que Juan canta los platos es también digno de elogio y la delicadeza de las recetas está muy por encima de la media. El otro día comimos un muy rico tabulé en ensalada y una espléndida crema de melón. Un buen pollo guisado a la cerveza para completarlo con unas caseras y sabrosas natillas como de las de toda la vida

En resumen una magnifica demostración de que las cosas hechas con el corazón suelen resultar muy bien. Felicidades.