Noche y Gastronomia

Kuliska: la casa de las angulas en Madrid

Cazuela de angulas

Dedicábamos hace unas semanas post en este blog a aquellos locales famosos por su fiel dedicación a un producto que les da fama y mantiene su clientela. En este caso hablamos de uno de los productos más demandados y buscados en la ciudad por la exquisita parroquia madrileña, siempre a caballo entre la tradición y las propuestas más modernas. Siempre devota del producto excelso.

La angula es producto de lujo desde hace muchos años. Los mismos en los que los benjamines de la madre anguila han visto reducida su captura y cría y han desembocado en los estómagos más generosos después de dispendios más que destacables.

Hablar de comer angulas en Madrid, es hablar de Kuliska, el local del castizo barrio de Chamberí- Santa Engracia 49-que tras esta antigua casa de corralas del XIX, ofrece de mano de Miguel Moreno y su hija Ana, las mejores de la ciudad. Siempre en esa receta de toda la vida que sólo las añade magnífico aceite, ajos dorados en su justa medida y el punto de guindilla exigido.

Comer en este santuario de tan preciado manjar, es hacerlo en un comedor sin alardes donde todo el mundo conoce que hay que pedir. Sin más. El producto, cuidadosamente elegido desde Galicia a Huelva, se mueve entre extremos geográficos perfectos para esta nerviosa cría que atesora un sabor excelso que bien justifica-crisis olvidadas de por medio-la factura siempre dolorosa.

Al margen de la angula, el marisco es el rey en este restaurante con solera, donde las cocochas compiten en frescor con la reina de la mesa. Excepcionales centollas y grandes y sabrosos percebes cuya procedencia nunca es dudosa.

Mar completado por esos huevos fritos apuntillados como peinetas onubenses que hacen las delicias de los más clásicos de la clientela.

Y por si uno no tiene el tiempo suficiente para la visita o prefiere consumirlo en la tranquilidad de una buena mesa de hogar, producto servido en su tienda con aderezos tan especiales como el mejor caviar o una buena selección de champañas. ¿No ha pensado sentirse como un rey por un momento? En Kuliska lo ponen fácil.