Música y Teatro

La eterna vigencia del heavy metal

Algunos ritmos sobreviven solo en la nostalgia… otros, se apartan de la vigencia para pasar a ser objetos de culto. Algunas bandas se mantienen fieles a un género, otras prefieren ir adaptando sus melodías conforme pasan los años. El natural devenir del tiempo cambia los escenarios, las tendencias y las modas. Si tomamos como objeto de análisis la década de los ’80 desde una perspectiva contemporánea encontraremos un excelente ejemplo de esto que aquí ilustro. ¿Qué ha sobrevivido, musicalmente hablando, de los ’80? ¿Cómo ha sobrevivido? Reivindicación, vigencia y nostalgia de una década con una impronta musical tan excéntrica como inolvidable.

Los ’80 se caracterizaron por ciertos aires de grandeza en el ámbito de la música: recitales megalómanos, un alto grado de importancia en la estética visual de las bandas y exacerbado fanatismo de parte de los seguidores. El heavy metal y el pop probablemente hayan sido los extremos opuestos más característicos de la década. Uno, símbolo de la furia y la destrucción, el otro el culto a la frivolidad y los espejos de colores. Quedémonos con el primero: el metal.

¿Es un ritmo que aún existe (y por existir me refiero a que haya bandas que actualmente ejecuten musicalmente el género)? Si, sin dudas, por ende podemos decir que el metal sobrevivió, pero ¿cómo? Seguramente lo hizo gracias a su fuerza, otro rasgo característico del género, que llevó a los acérrimos seguidores del rock más pesado a no dejar de lado los discos de Iron Maiden, Megadeth y Metallica pese a que los noventa imponían nuevas corrientes como el grunge. Los metaleros no dejaron morir el género pese a que paso de los escenarios de estadios gigantes a circuitos más under. Y en ese descenso marcado en hechos concretos como la partida de Bruce Dickinson de Iron Maiden o el controvertido abandono del pelo largo de parte de Metallica varias fueron las bandas que sucumbieron. Pero al día de hoy los grandes exponentes del género pesado siguen vivos y han logrado captar la esencia de los ’80 para volver a llenar escenarios. Y de los grandes.

Porque pese a que “A matter of life and death” (último disco de Maiden) y “Death magnetic” (último disco de Metallica) no pasen a la historia como grandes íconos del heavy metal, las giras de estas grabaciones logran resucitar el espíritu salvaje entre los seguidores que vuelven a concurrir en masa a las presentaciones de estas bandas. ¿Por qué?

Es que las bandas se sinceraron. Son concientes de que su esplendor pasó hace ya casi tres décadas y quienes acuden a una presentación en vivo quieren verlos tocando los viejos clásicos que ya son parte de la historia del metal. Por eso, una gira como “Somewhere back in time World Tour” ha sido un éxito de 90 shows alrededor de todo el mundo. Por eso, pese a que las radios, incluso hasta las mas rockeras, dejan un poco de lado al género, aún hoy hay quienes siguen escuchando estridentes notas distorsionadas de infinitos solos que salen de la guitarra de Kirk Hammett, Adrian Smith y Dave Mustaine.

El heavy sobrevive, gracias a sus principales exponentes y pese al paso de los años demuestra que es un metal… que no se oxida.

Imagen: oceanofm

  • http://www.podologiapenalva.com Podologo Logroño

    Tienes toda la razon y lo has expuesto perfectamente. Pero aunque el Heavy sobrevive en nuestros dias, no lo hace por los grupos de ahora. Los hay buenos, desde luego, pero las bandas de antaño tienen un carisma especial. Y eso se nota en que todavia son las canciones mas escuchadas, y la vestimenta todavia vende portadas de discos legendarios.

  • http://www.yosterkote.org/blog Yosterkote

    Genial: 100% de acuerdo. El heavy metal ochentoso produce un efecto en muchos de nosotros que no es sensible a modas. Que no es perecedero al tiempo. Iron Maiden grabó Piece of Mind en 1983, pero a finales de 2009 es uno de mis discos favoritos. Y es probable que dentro de 10 años siga teniendo un hueco muy especial en mi corazón.

    Y no es que menospreciemos los nuevos trabajos: como tú dices, no son tan brillantes como los que hoy podemos considerar clásicos, pero siempre agradeceremos esas diez canciones más.

    Un saludo: tu post me ha llegado como fan de Maiden que soy.