Noche y Gastronomia

La Sidrería de Majadahonda: un tesoro al Oeste de Madrid

La Sidra:origen y final de la sidreria

Hay restaurantes que nos reproducen la sensación de la niñez de haber encontrado un tesoro de monedas de oro escondidas, de haber sido privilegiados de hallar lo que muchos otros buscan por tiempo y tiempo. Esa es la bendita sensación que nos provoca La Sidrería de Majadahonda, el maravilloso local de Pablo Gonzalez y José Ignacio López.

Situado en el corazón del casco antiguo de Majadahonda, al Oeste de Madrid, La Sidrería se encuentra muy cerca del Ayuntamiento y próxima a la principal calle del municipio, La Gran Vía. Escondida en un recodo estrecho en Calle San Roque 15, el local es pequeño y coqueto. No más de ocho mesas con sillas de forja, en un comedor de paredes rojizas y anaranjadas donde la calidad se consigue con algunos bonitos cuadros de arte abstracto, que acompañan a la madera propia de los lagares y tabernas de su origen asturiano.

A la mesa, varias opciones, en todos los casos espléndidas. Un menú imbatible de 20 € a diario, con cinco entrantes a elegir, cinco segundos y tres postres. Sidra natural de aperitivo siempre acompañada de alguna excelsa crema y una sorpresa diaria que la completa y que varía día a día. Los fines de semana, menús cerrados a mesa completa entre 35 y 40 €.

La carta va variando según los productos de temporada, pero aquí hemos probado magníficos pescados en su punto perfecto de cocción con el acompañamiento justo para resultar deliciosos. Sensacional su bacalao al ajoarriero con pil pil de boletus por ejemplo o su rodaballo sobre fideua negra ligeramente gratinado con mostaza. En las carnes, aciertos tan rotundos como su espléndida paletilla de cordero a baja temperatura o su muy correcto steak tartar. No se pierdan tampoco creaciones excelsas como la fideua catalana de boletus al foie o sus arroces, perfectos en el grano y el sabor, como el meloso con carabineros.

Haciendo honor a sus orígenes, termine con su ligera y muy sabrosa espuma de arroz leche para celebrar el maravilloso tesoro descubierto. Salud.