Cine y TV

Las arenas movedizas dicen adiós al cine

Hace treinta años, la forma más recurrente de liquidar a un extra indeseable o al villano de turno eran las arenas movedizas. Muchas películas de acción las incluían en escenas culminantes (la tercera entrega de Mad Max, para no ir más lejos)… pero los tiempos cambian a una velocidad sofocante, y ante dragones, magos vengativos o asesinos seriales, las arenas movedizas ya no asustan a nadie.

Lo increíble es que muchos de los títulos de los últimos años reclamaban arenas movedizas para dar cierta verosimilitud a sus tramas: El Príncipe de Persia y las arenas del tiempo, Avatar, Up, The Last Airbender, Furia de Titanes y Lost (¿Una isla sin pantanos?).

¿La nueva generación de efectos digitales ha terminado con nuestro gusto por lo básico pero letal?
Una piscina, agua y una superficie recubierta por avena… Eso es todo lo que hacia falta para crear la mortal ilusión del lento hundimiento. La mano que se eleva por última vez sobre la arena para decirnos adiós, “Es demasiado tarde para la cuerda de rescate”.

Quizá el final de las arenas movedizas vino en 1977,
cuando en Star Wars los héroes caen en un enorme basurero, y la amenaza no provenía de lo horizontal, sino del aplastamiento vertical.

Como sea, parece que ha llegado el momento de despedirse de esta metáfora del poder de la naturaleza sobre el hombre. Para los nostálgicos de las arenas devoradoras de hombres, hay una comunidad con más de 1.000 miembros, deseosos de intercambiar sus conocimientos sobre las arenas blandas.

Se trata de un grupo de cinéfilos
que, bajo el nombre de The Quicksand Page, se han dado a la tarea de identificar cada escena de arenas movedizas existente en la historia del cine.

Fuente | Slate

Grupo | The Quicksands Page