Libros

Leer a oscuras: literatura para ciegos

Jorge Luis Borges es uno de los referentes más importantes de la literatura latinoamericana. Paradojicamente quedandose ciego paulatinamente a causa de una enfermedad congénita heredada de su padre. Su falta de visión no fue sinónimo de falta de lectura y mucho menos de escritura.La ceguera, para los amantes de la literatura, no es un obstáculo.

En las afueras de la ciudad de Buenos Aires, en la localidad de Villa Martelli se encuentra el Centro Iberoamericano Cultural de Audio Lectura y Educación (Cicale) un espacio de lectura que alberga unos 3600 audiolibros cuyos principales lectores son ciegos y discapacitados.

Carlos Lima Coimbra es el encargado de sostener el Cicale. Lo hace sin ayuda oficial o empresarial y lo hace por un solo motivo: porque es un lector compulsivo. Tal es su pasión por la lectura que ni siquiera la irreversible enfermedad inmunológica que lo llevó a perder totalmente la vista lo privó de este placer.

Aunque ha recuperado parcialmente la visión de su ojo izquierdo está completamente dedicado a difundir soportes alternativos de lectura como los audiolibros, un formato en crecimiento en países como Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania. Pero no se trata solo de una cuestión comercial o una ingeniosa forma de hacer que la ceguera no sea un obstaculo para los amantes de la lectura. Coimbra descubrió que los audiolibros pueden mejorar las condiciones de las personas con síndrome de Down, autismo, mal de Parkinson, dislexia y también la de los enfermos terminales.

Coimbra sostiene queel audiolibro es también una formato que ofrece nuevas posibilidades dentro del universo de las letras: ” Con nuestro método el cuento del “Principito” está musicalizado, con efectos sonoros y con una voz profesional, además de la posibilidad de la repetición, pausar, etc” afirma Coimbra.

Fuente: Revista Ñ | Imagen: webadictos