Noche y Gastronomia

León en tapas: una opción para todos los bolsillos

croquettes on the white background

Hay ciudades en España donde la gastronomía se ha adaptado perfectamente a estos tiempos de recortes y bolsillos poco profundos que vivimos. De esta manera, salir a tomar una cerveza o un vino no se convierte en un exceso para nuestra cartera, ni un lujo para supervivientes.

León es uno de esos lugares donde además la caña siempre bien tirada o el caldo de la tierra –mencías prevalecen sobre los demás-va acompañada de una suculenta tapa que permite cenar o comer a un precio muy económico y todo sin renunciar a la calidad.

El Barrio Húmedo, en el centro de la ciudad y cercano a su majestuosa catedral, es la zona de tapeo tradicional para los leoneses. Guarda una interesante característica y es que sus bares, en la mayoría de los casos de reducidas dimensiones y sin demasiados alardes decorativos, se han especializado en un complemento a la bebida de turno y han elevado esa especialización a altos niveles culinarios. Así, en un corto recorrido podemos acercarnos a su más clásico local La Bicha donde su famosa morcilla descansa informe sobre planchas calientes para recalar en excelsas tostadas aderezadas con un ligero toque de mantequilla. Es éste un bocado suculento y a la vez cuidado, con su preciso punto picante que exige el líquido acompañante para no resultar pesado. Oficia tras su barra su curioso y original dueño, que trabaja sólo y que no deja entrar al local, pestillo y cartel en mano, a un parroquiano más de los que la plancha aconseja.

Un poco más abajo sin tener que andar demasiado y esquivando así el roce del cierzo, en Rebote las croquetas son las reinas. Presentadas en barra en un tamaño más que aceptable y perfectas en textura y untosidad, aquí encontramos para acompañar a cortos y chatos, opciones originales como las exitosas de pizza, de cecina o la muy picante Jalisco. Sabor y calidad en un local siempre atestado. Seguiríamos camino y tropezaríamos con El Flechazo donde sus famosas patatas picantes calientan a cualquiera o llegaríamos a La Competencia, una suerte de templo del aperitivo, con tres ubicaciones en León y que sirve con la consumición una delicada pizza de masa finísima en su planta baja y otra vez patatas con beicon ahora, en la de arriba. Ambas de cuidado acabado y que permiten como en un vía crucis profano, una cena o comida más que digna sin tener que acordarnos de la madre de algún ministro o presidente.