Música y Teatro

Los Fabulosos Cadillacs – La luz del ritmo

Los Fabulosos Cadillacs La Luz Del RitmoLos Fabulosos Cadillacs fueron una de las bandas más populares de Latinoamérica antes de su separación en 2002. Comenzaron allá a mediados de los 80s, en Buenos Aires, Argentina, convirtiéndose en el tardío reflejo rioplatense de lo que había sucedido con el ska agrupado en la 2Tone en Inglaterra. Poco a poco lograron convertirse en un éxito en un territorio que no había asimilado mucho esa clase de sonidos, pero siguieron mutando, esta vez incorporando reggae, punk, hardcore y hasta salsa, cumbia, merengue, baladas o rancheras a sus composiciones, haciendo de su música un mestizaje que no dejó indiferentes a las masas del otro lado del océano, que los adoraron desde México hasta el sur de su país.

Lo cierto es que Los Fabulosos Cadillacs están de regreso. Acaso impulsados por la amistad, por recordar viejos tiempos, por el dinero, por la fama, por otros regresos o por lo que realmente fuere (ese tipo de verdades quedan siempre reservadas para los que forman parte), los autores de hits como “Matador”, “Mal bicho” o “Manuel Santillán, el León” acaban de sacar una nueva producción y están girando por todo el continente americano.

“La luz del ritmo” es el título propuesto para esta nueva intentona de ver como Los Cadillacs se amoldan al circuito del rock en español, algo que no les costará demasiado, siendo toda una tradición dentro del mismo. El primero de los discos de regreso (el otro verá las calles presumiblemente en marzo, con el título “El ritmo de la luz”) es una combinación de versiones regrabadas de algunos temas suyos, algunas canciones nuevas y dos covers (uno de The Clash y otro de Ian Dury, dejando en claro parte de sus raíces).

El resultado del disco tal vez deje satisfecho a los fans de todos los períodos de la banda. Es que, de una manera u otra, todas las encarnaciones históricas que han tenido Los Fabulosos -sobre todo esa hibridación extrema de ritmos, pero con su característica habitual marca de la casa- siguen estando presente. Si bien las reversiones no están a la altura de las originales (es difícil igualar la auténtica “Basta de llamarme así”), algunos de los temas nuevos sí muestran un hilo de esperanza para el futuro de la banda, si es que tienen planeado continuar. Ahí es cuando “Nosotros egoístas”, una canción con aires new wave dedicada al fallecido miembro de la banda Gerardo Rotblat, y los aires jamaicanos de “Muy, muy temprano” justifican la escucha de “La luz del ritmo”.

Imagen: Kaosito