Cine y TV

Los senos pequeños están de vuelta

Dos hechos están por echar por tierra la tradición que desde los 60 han impuesto  restaurantes como Hooters (donde las camareras usan ajustadas playeras) y los espantosas híbridos producidos por la animación japonesa, tan anatómicamente extravagante que si sus protagonistas fueran de carne y huesos, sus caderas se romperían ante el paso de sus glándulas mamarias.

Sí, señores: los senos pequeños van a volver.

Afirmamos lo anterior, que para muchos será una herejía, basado en dos hechos simultáneos que van a cambiar las tendencias en cuanto al cuerpo femenino… al menos como los vemos los medios.

El primero de ellos es el estreno de la versión hoollywondense la saga Millennium de Stieg Larson, y cuya primera parte, rebautizada The girl with the dragon tattoo está calentando las pantallas alrededor del mundo en estos momentos.

En esta cinta, que traslada las acciones de Suecia a los Estados Unidos, cuando la trama flaquea, Rooney Mara se quita la ropa para mostrar piercings, el citado tatuaje del dragín… y unos senos más bien pequeños, que lucen orgullosamente naturales en este mundo de photoshop y Barbies.

¿Podrá la interpretación de Mara como Lisbeth Salander dejar huella, y razones para apostar por senos menos hinchados y más en la media natural?

La segunda de las razones por las que creemos que las tendencias en el número de la copa van a cambiar no tiene nada que ver con cursos de cine: se ha lanzado una alerta medica en Europa para retiraer 30.000 implantes mamarios de mala calidad, que podrían resultar letales para la salud.

Sí: los senos pequeños, además, son  más saludables.