Cine y TV

"Margin call" (crítica)

La crisis llega a la pantalla grande: en forma y contenido. “Margin call” acaba de llegar a la cartelera y es una película que nos muestra que el crack de la economía también puede ser argumento para un film.

El año pasado tuvimos “Wall Street 2: el dinero nunca duerme” y este año llega “Margin call”: parece que la crisis está a la orden del día para varios guionistas. Es que esta cinta retrata cómo una empresa descubre estar en el borde un abismo financiero y hace todo lo que tiene a mano para salvarse.

Contada de esa forma la película parece que es nada más que un montón de ejecutivos de una gran empresa hablando dentro y fuera de las oficinas de un edificio con grandes ventanas de cristales… y la realidad es que la película no ofrece mucho más que eso. Mucho diálogo, poca acción y una indefinición del tono general del film entre adoptar un lenguaje estrictamente técnico a la hora de hablar de cuestiones financieras o adoptar un modo de hablar más llano y sencillo para que lo pueda entender cualquier espectador.

La estructura coral del film hace más amena la historia ya que la narración la llevan adelante unos 6 o 7 personajes que nos muestran diferentes facetas de la posible caída de esta empresa. Además, la actuación de la mayoría de los protagonistas (en especial la de Jeremy Irons) es bastante destacable, pero carece de un contexto que ayude a sostener la película.

En pocas palabras: una película de problemas financieros, con problemas narrativos.