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María Kodama ataca de nuevo

Ha sido en México, en ocasión de una muestra sobre la relación del autor de El Aleph con ese país, que nuevamente se ha dado uno de esos episodios a los que la viuda del escritor ya nos tiene acostumbrados, sin que por ello deje de asistirla la razón. Debido a una descuido que atribuye (una vez más) a Borges la autoría de un poema lamentable (pero muy popular).

“Borges y México” fuera de circulación

La editorial responsable del tomo “Borges y México” (recopilado por Miguel Capistrán), Random House Mondadori, se ha visto obligada a retirar la primer edición del volumen que celebra la relación del argentino con la tierra de Juan Rulfo. María Kodama se percató de que una de las entrevistas recopiladas da como borgiano un poema que circula profusamente por las redes y que es apócrifo.

La furia de una viuda

No es la primera vez que el celo con el que María Kodama defiende la obra de Borges pasa por la guillotina a una edición entera: el año pasado demandó y consiguió que Alfaguara retirase de la circulación “El hacedor (de Borges): un Remake”, una obra en la que Agustín Fernández Mallo donde rendía homenaje al cuentista desde la apropiación de uno de sus textos más conocidos.

En este caso la cosa no ha sido tan grave, y la edición va a ser sustituida por una en la que desaparezca el ominoso poema que persigue a Kodama hasta en las ceremonias públicas.

Este es el poema:

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.

En la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido, de hecho

tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.

Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría

más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.

Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería

más helados y menos habas, tendría más problemas

reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente

cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría de tener

solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;

no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,

una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;

Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios

de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.

Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres

y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.

Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Imagen | Random House