Bienestar

Masajes para gourmets

image

El vino, la miel, el chocolate o la sidra ya no sirven sólo para ser degustados, ahora también pueden utilizarse para hacer masajes. Hace un tiempo hablábamos de la chocolaterapia, el masaje más dulce, pero existe una gran variedad de tratamientos, que tienen como base productos alimenticios. El uso de aceites perfumados para los masajes ya se ha quedado anticuado y numerosos centros de estética y spas se han apuntado a esta moda de aprovechar los beneficios de estos alimentos.

Uno de los masajes más demandados es la vinoterapia. El aceite utilizado en la vinoterapia contiene pepitas de uva, ricas en sustancias antioxidanes y vitamina E. Previene el envejecimiento, refuerza las paredes y capilares del sistema circulatorio y protege las venas y las arterias. Además de todos sus beneficios, puede ser un complemento al enoturismo. En La Rioja, por ejemplo, hay centros especializados que aprovechan las propiedades terapeúticas de la uva para mejorar la piel.

Otro caldo beneficioso para nuestro bienestar es la sidra. La sidroterapia es una de las últimas técnicas descubiertas por los masajistas. La manzana es conocida por sus propiedades antioxidantes, por lo que ayuda a combatir el envejecimiento, aumentan la vitalidad celular, renuevan la piel y aportan un efecto tensor en las zonas flácidas.

La miel, junto con el chocolate es otro alimento dulce muy utilizado en estética. Ya desde la antigüedad se utilizaba por sus propiedades hidratantes. Combinada con almendras y limón, actúa como humectante y exfoliante en talones, rodillas, codos y manos. La miel y el yogurt mezclados purifican la epidermis.