Cine y TV

Millenium genera 15 millones de euros en un año

La saga del sueco Stieg Larsson (tres novelas alrededor de crímenes relacionados con el maltrato femenino, el racismo y la xenofobia) están demostrando encontrarse entre los libros más rentables de la historia, y ello en el umbral de la adaptación hollywoodense de la primer entrega (Los hombres que no amaban a las mujeres, que en su traslado a la ideología norteamericana se ha transformado en La chica con el tatuaje del dragón), que sin duda va a volver a este trío de novelas aún más masivas y populares. En una marca que merece figurar entre los cursos de historia literaria, sólo entre 2010 y 2011, la trilogía produce beneficios que rebasaron los 15 millones de euros… Y muchos dolores de cabeza.

Desgraciadamentes, estos inconvenientes no se han producido donde su autor hubiera querido: en las cúpulas del poder de una Suecia que a la luz de la escritura de Larsson (activista político y editor de una revista militante) se revela muy alejada de la visión ideal que tenemos de los países altos, y que más bien parece un caldo de cultivo para las peores sepas del quehacer humano.

En realidad, si algo ha producido a los sobrevivientes cercanos del escritor que en vida no vio un euro de los beneficios millonarios, además de las ingentes ganancias, es un largo enfrentamiento de consecuencias aún no previstas.

Por un lado, están el padre y el hermano de Larsson, de quienes vivió alejado, pero que se apresuraron a hacerse del legado del escritor como herederos universales: ya se han embolsado 10 millones de euros, una vez que el fisco sueco ha tomado su tajada.

Por el otro, está la pareja sentimental de Larsson, Eva Gabrielsson, quien debido a que no oficializó su vinculo con el autor, se ha quedado casi con un palmo de narices. Casi, pues se cuidó de conservar el borrador de la cuarta entrega de la saga, sobre la que pende un litigio, pues los herederos de Larsson sospenchan que fue escrita, en buena parte, por la misma Eva