Excursiones y Aventura

Nuestras playas: Costa del Maresme

Platja_blanes

Si anteriormente hemos dedicado varios artículos a la Costa Brava, hoy seguimos nuestro viaje hacia el sur y descubrimos la Costa del Maresme.

Si la Costa Brava es agreste y fundamentalmente de pequeñas calas, la Costa del Maresme es más plana y de playas más largas, aunque su arena es de grano más grueso, como las playas vecinas del norte. Esta costa comienza donde acaba la Costa Brava, en Blanes, donde encontramos la playa de S’Abanell. Hacia al sur encontramos Malgrat de Mar, con una playa larguísima y un paseo marítimo lleno de tiendas, bares, restaurantes y animación que se alarga hasta la siguiente población, Santa Susanna, justo antes de llegar a la tranquila Pineda de Mar.

Más hacia el sur está Calella de Mar (no confundir con Calella de Palafrugell, de la que hablamos en nuestro artículo sobre la Costa Brava central), en la que no podemos dejar de visitar la Platja de Garbí. Si seguimos nuestra ruta hacia el sur, encontraremos Sant Pol de Mar, y las poblaciones de Canet y Arenys de Mar, seguidas de Caldes d’Estrac, que posee la Platja dels Tres Micos, que merece la pena para una visita. Tras la Playa de Mataró, hay una serie de playas frecuentemente  visitadas por los barceloneses: Vilassar de Mar (en la que además se encuentra el parque acuático Isla Fantasía), Premià de Mar, el Masnou y Montgat, que posee la concurrida playa de Ocata. Totas estas playas son accesibles por tren de cercanías, pues la línea R1 recorre toda la costa. La última de estas poblaciones es Badalona, que da paso a las playas de Barcelona, que suponen la frontera entre la Costa del Maresme y la Costa del Garraf. Las playas de Barcelona son Llevant, Nova Mar Bella, La Mar Bella, Bogatell, Nova Icària, Somorrostro, la famosa Barceloneta, Sant Miquel y Sant Sebastià.